El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ha confirmado la suspensión de 12 años al ciclista Riccardo Riccò después de desestimar el recurso del italiano contra la decisión del Comité Olímpico Italiano (CONI), quien le sancionó por "infracción de las reglas antidopaje".

El TAS explica en un comunicado que Riccò fue ingresado en las urgencias de un hospital después de una transfusión de su propia sangre, hecho que propició una investigación de las autoridades antidopaje italianas, que tras abrir un procedimiento disciplinario dio lugar a la decisión de suspender 12 años al corredor.

En junio de 2012 Riccardo Riccò recurrió ante el TAS para pedir la anulación de la decisión del CONI. Según su defensa, el procedimiento ante dicho órgano era defectuoso y el Tribunal que llevó el caso no era imparcial.

Un árbitro único, el profesor alemán Ulrich Haas, consideró que los argumentos del corredor eran infundados y que no había podido demostrar la falta de imparcialidad del Tribuna Antidopaje del CONI. La suspensión de doce años fue confirmada.

Antes del incidente que le llevó al hospital, Riccò fue sancionado dos años por un positivo por EPO en el Tour de Francia 2008, cuando militaba en el equipo Saunier Duval.