El Gobierno dominicano afirmó hoy que la seguridad jurídica y el clima de inversiones prevalecen en el país, a propósito de críticas formuladas por la cúpula empresarial local a la intención de las autoridades de renegociar un contrato de explotación de oro con la minera canadiense Barrick Gold.

El ministro administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, dijo a través de un comunicado oficial que le "extraña" la reacción del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) frente a las declaraciones del presidente dominicano, Danilo Medina, de exigir a Barrick Gold la renegociación del contrato cuyas condiciones consideró de "inaceptables".

"Tienen todo el derecho para hacerlo, pero nos extraña, porque ni siquiera el embajador de Canadá (en Santo Domingo) ha tenido una actitud como la que muestra el Conep", expresó el funcionario, en alusión a un comunicado distribuido por el organismo empresarial.

En ese texto, el Conep advirtió que se debe "tener cuidado en enviar señales que deterioren el clima de negocios, y evitar acciones que afecten la imagen internacional", en respuesta al discurso de rendición de cuentas al país pronunciado por Medina el miércoles pasado ante la Asamblea Nacional.

El Consejo Nacional de la Empresa Privada destacó, en ese sentido, que el país seguirá recurriendo al mercado de capitales internacional, "y cualquier acción que eleve los niveles de riesgo país, se traduce en mayores costos de financiamiento para la economía".

Peralta precisó, sin embargo, que este "es un Gobierno que garantiza la seguridad jurídica, la transparencia, que es amigo de la inversión privada y que protegerá toda esa inversión, pero también es un Gobierno que garantiza el patrimonio nacional y cuidará el patrimonio de los dominicanos".

El presidente Medina dijo en su discurso, que si Barrick Gold mantiene la posición "intransigente" (de rechazar la renegociación del contrato) que ha tenido hasta ahora, someterá al Congreso (Nacional) un proyecto de ley para establecer un impuesto sobre los ingresos inesperados de las empresas exportadoras de minerales, que gravaría "con una tasa justa" el excedente en el valor de las exportaciones de minerales.

De esta manera, el gobernante emplazó a la minera norteamericana a iniciar cuanto antes negociaciones dirigidas a que el Estado dominicano obtenga mayores beneficios de los que se acordó originalmente, debido a los altos precios en que se cotiza el oro en el mercado internacional.

Medina dijo, además, que de acuerdo a los precios actuales del metal amarillo, la Barrick Gold obtendría ingresos anuales por el orden de los 1.753 millones de dólares, mientras que la República Dominicana solo recibiría 56 millones de dólares.

"Es decir, que por cada 100 dólares que reciba la Barrick, el Estado percibiría solo 3 dólares", exclamó el jefe de Estado, quien advirtió a la empresa minera que "hasta ahora hemos sido pacientes", pero que "la paciencia tiene un límite".

La posición de Medina ha sido favorecida por amplios sectores de la sociedad dominicana, algunos de los cuales consideran el contrato de "leonino" por las desventajas que suponen para el país.