Washington y La Habana han estado intercambiando acusaciones en torno al tratamiento en Estados Unidos a un espía cubano que fue liberado en 2011, pero al que se le ha ordenado permanecer en ese país hasta completar sus tres años de libertad bajo palabra.

Cuba se quejó esta semana de que no se le ha permito el acceso consular a René González desde septiembre, lo que según la isla constituye una violación de la Convención de Viena de 1963.

González, uno del llamado Grupo de los Cinco, salió en libertad bajo palabra en octubre de 2011 cuando le faltaban dos años para cumplir una condena de 15. Reside en un lugar no revelado, aunque el año pasado se le permitió un breve viaje a Cuba para visitar a su hermano enfermo.

El Departamento de Estado respondió el jueves. Dijo que Washington no tiene la obligación de concederle acceso consular a González ya que posee la doble ciudadanía cubana y estadounidense, y la Convención de Viena rige solamente para extranjeros.

Añadió que le había concedido acceso consular a González cuando estaba en la cárcel como una "cortesía" hacia él, y que últimamente le había permitido viajar a Washington para reunirse con diplomáticos cubanos. Los dos países no tienen relaciones diplomáticas, pero mantienen legaciones conocidas como Secciones de Intereses en sus respectivas capitales.

El Departamento de Estado hizo notar que ambas naciones prohíben a los enviados del otro salir de la capital sin permiso, insinuando que ésa era la razón por la cual González no podía recibir a funcionarios consulares cubanos en su lugar de residencia.

Cuba respondió el jueves por la noche, poco después de que el Departamento de Estado emitió su comunicado. Indicó que ha permitido a diplomáticos de Estados Unidos salir de La Habana para visitar a ciudadanos estadounidenses y cubano-estadounidenses encarcelados.

La jefa de asuntos norteamericanos de la cancillería cubana, Josefina Vidal, dijo en un comunicado que últimamente varios funcionarios e incluso el titular de la Sección de Intereses estadounidenses han podido visitar presos en las provincias de Matanzas, Camagüey, Ciego de Avila, Artemisa y Mayabeque, y que todos los pedidos de acceso consular han sido autorizados sin excepción.

Añadió que se había negado a González el permiso para alejarse de la localidad donde cumple su sentencia.

A pesar del regaño, la declaración de Vidal no contenía amenazas concretas de represalias que Cuba pudiera tomar.

Cinco cubanos fueron detenidos en 1998 y declarados culpables tres años después de formar parte de un grupo que intentaba espiar instalaciones militares, exiliados cubanos y políticos anticastristas en la Florida.

Los otros cuatro continúan en la cárcel, purgando condenas que en algunos casos son de prisión perpetua.