El canciller de Brasil Antonio Patriota se reunirá en sábado con el presidente Evo Morales para planear la visita de Dilma Rousseff a Bolivia en momentos en que la agenda bilateral se ha complicado inesperadamente con la detención de doce aficionados brasileños de fútbol.

Morales y Patriota se reunirán en sábado en la tarde en la gobernación de Cochabamba en el centro de Bolivia para tratar la visita de la mandataria brasileña prevista para abril, informó la Cancillería boliviana a Associated Press.

El mandatario boliviano recomendó a sus colaboradores "buena atención" a Patriota. "Reconocemos que Brasil lidera a los pueblos sudamericanos y por eso lo respetamos y admiramos", dijo en un discurso con militares de su país el viernes.

Morales invitó a Rousseff a la inauguración el 5 de abril de una carretera interoceánica de 6.000 kilómetros que unirá puertos del Atlántico y Pacifico a través de territorio boliviano, informó Morales el pasado lunes. A la ceremonia también fue invitado el presidente peruano Ollanta Humala, no así Sebastián Piñera de Chile cuyo país forma parte del circuito.

Morales no dio razones para la ausencia de Piñera. Recientemente los dos mandatarios han sostenido un duelo verbal por la demanda marítima boliviana que ha crispado más relación entre La Paz y Santiago.

La muerte de un hincha boliviano de fútbol, de 14 años, por una bengala disparada supuestamente por aficionados brasileños en el partido jugado en la ciudad boliviana de Oruro entre San José y Corinthians el 20 de febrero, ha sido un duro golpe a la imagen internacional de Brasil, sede del Mundial de Fútbol de 2014.

Doce seguidores del club brasileño están detenidos en una cárcel de Oruro, 190 kilómetros al sur de La Paz, dos de ellos como sospechosos de haber disparado el proyectil y diez como supuestos cómplices.

El asunto agregó otro ingrediente a la agenda entre La Paz y Brasilia que no pasa por un buen momento a raíz del caso del senador opositor boliviano Róger Pinto refugiado en la embajada brasileña en La Paz desde mayo del año pasado. El gobierno de Bolivia rechazó concederle salvoconducto después que Brasil otorgara el asilo.

Pinto se declaró perseguido político pero el gobierno boliviano dijo que el ex líder opositor en el Legislativo tiene juicios pendientes por supuesta corrupción.

Rousseff nunca visitó Bolivia desde que asumió en enero de 2011. Sin embargo, Morales aseguró varias veces que las relaciones con Brasil son cordiales.

Brasil es el principal socio comercial de Bolivia. En los tiempos del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva la relación era más fluida. Morales solía llamarle "hermano mayor" cada vez que Lula lo visitaba.