Las fuerzas de Francia permanecerán en Mali al menos hasta julio debido a que los extremistas islámicos en el país africano están presentando más resistencia de la esperada, dijeron funcionarios franceses a The Associated Press, a pesar de que París había prometido un pronto retiro.

El gobierno francés había dicho que la intervención en Mali para combatir a extremistas respaldados por al-Qaida sería rápida y limitada, que en marzo empezaría a retirar sus 4.000 efectivos allí y que transferiría las labores de seguridad a una fuerza africana.

Pero el combate en las agrestes montañas del desierto del Sahara es cada vez más difícil y existe la creciente amenaza de que los extremistas recurran a atentados suicidas, toma de rehenes y otras estrategias guerrilleras.

Un diplomático francés reconoció esta semana que se espera que la presencia militar de Francia continúe al menos seis meses más. Otros dos funcionarios galos le dijeron a la AP que los franceses permanecerán en Mali al menos hasta julio, cuando París espera que la nación africana pueda celebrar comicios.

Todos los funcionarios hablaron a condición de guardar el anonimato porque no tener autorización de declarar sobre la campaña militar.

Probablemente cualquier retiro de fuerzas en marzo será pequeño y simbólico, con lo que Francia dejaría detrás una fuerza robusta para intentar mantener la paz en un país pobre, débil y aquejado por los problemas, dijeron los funcionarios. Mali fue un país pacífico en gran medida hasta que un golpe de Estado el año pasado llevó a un vacío político que les permitió a milicianos inspirados por una forma extrema del islam tomar el control del norte del país.

Francia, que está reduciendo su presencia en Afganistán después de 11 años, ha gastado ahora más de 100 millones de euros (131 millones de dólares) en combates en Mali durante las últimas seis semanas, y enfrenta la perspectiva de otra intervención larga y costosa contra yihadistas.

Unos 1.200 efectivos franceses, 800 de Chad y una cifra no especificada de tropas malienses se están acercando a un número tampoco especificado de combatientes extremistas en una zona de aproximadamente 25 kilométros cuadrados (15 millas cuadradas) en la cordillera Adrar des Ifoghas, cerca de la frontera con Argelia en el noreste de Mali, dijo el jueves el coronel Thierry Burkhard, portavoz militar.