La Policía Antinarcóticos de Colombia aseguró hoy que acatará el fallo emitido por el Consejo de Estado que le ordena reforestar varias zonas del sureño departamento del Caquetá, donde plantaciones agrícolas resultaron afectadas por fumigaciones aéreas de cultivos lícitos con glifosato en 1999.

El general Luis Alberto Pérez, director de la Policía Antinarcóticos, aseguró hoy en una rueda de prensa que la sentencia del Consejo de Estado, máximo tribunal de la justicia contencioso administrativa de Colombia, no ha llegado de manera oficial a la institución, pero que "se acatará con respeto y se dará cumplimiento a los ítems que obligué".

El fallo del tribunal, dado a conocer el miércoles, señala que fumigaciones realizadas por la Policía en 1999 con glifosato, un potente herbicida, "dañó pastizales, los cultivos de yuca y caucho y también el bosque secundario" en predios de una zona rural de Belén de los Andaquíes, en Caquetá.

En ese sentido, la sentencia agrega que "el daño ambiental que sufrieron los demandantes en su predio fue causado por la entidad pública demandada, por lo que le asiste el deber de repararlo integralmente".

El general Pérez, sin embargo, manifestó que el Consejo de Estado no hizo una verificación sobre los daños que supuestamente se hicieron en el terreno fumigado.

"No se hizo la visita directa al terreno para confirmar los daños que se dice se generaron y entiendo que el Consejo de Estado falló con la queja de la persona, pero es algo que no podemos confirmar o desvirtuar porque no conocemos el alcance de este fallo", añadió.

De igual manera el director de la policía antinarcóticos salió en defensa de las aspersiones de cultivos ilícitos tras asegurar que forman parte de un programa técnico que se establece satelitalmente y en el que están determinadas y fijadas unas normas para hacerlo.

"Nunca se aspersa de manera indiscriminada. Además este es un programa coordinado con el Gobierno de Estados Unidos y que obedece a muchas especificaciones técnicas sobre el terreno y sobre los cultivos ilícitos que hay en el país", dijo.

Sin embargo, el alto funcionario aceptó que las quejas por este tipo de incidentes son frecuentes y que desde el 2002 hasta el día de hoy se han presentado cerca de 16.122.

"Tenemos que aceptar y reconocer que son frecuentes las quejas porque hemos encontrado que en los programas de aspersión de cultivos ilícitos, en la mayoría de casos los campesinos entremezclan los cultivos ilícitos con los lícitos, y cuando se va a aspersar nosotros no podemos hacer esa diferenciación", comentó.

Los afectados por las fumigaciones en el Caquetá aseguraron que los herbicidas químicos causaron daños graves e irreversibles a cultivos naturales de la región.

Ante esta situación, tanto el Ministerio de Defensa como la Policía Nacional tendrán un año para ejecutar un proyecto de reforestación con especies maderables propias de la región con el objetivo de obtener una reparación total en los bosques afectados, asesorados además por los diferentes ministerios que tengan competencia en el tema.