La Asamblea Nacional panameña aprobó el jueves en última instancia un proyecto de ley para regularizar la esterilización femenina y que permitirá que mujeres mayores de 23 años con dos o más hijos accedan gratuitamente a esa práctica en los centros de salud pública.

La iniciativa, que contó con el respaldo de diputados oficialistas y opositores, quedó pendiente a la sanción o aval del presidente Ricardo Martinelli. La Iglesia católica y algunos sectores de la sociedad civil cuestionaron la medida legislativa.

Panamá no es el primero que busca legislar sobre ese tema en Centroamérica, ya que en la vecina Costa Rica se permite que las mujeres mayores de 18 años sean esterilizadas en centros de salud pública siempre que haya el consentimiento de la mujer. En otros países de la región, como Guatemala y El Salvador, no hay reglas escritas al respecto.

"Durante mucho tiempo y sin fundamento legal válido, la mujer panameña viene siendo reiteradamente discriminada en los centros de salud pública", expresaron los legisladores proponentes en el proyecto. "No tiene acceso a una esterilización si no cuenta con una edad determinada que de acuerdo con las investigaciones practicadas es de 33 años, aún cuando manifieste su voluntad al médico tratante para que proceda con la esterilización".

En hospitales privados esa práctica es más flexible y a las mujeres con recursos económicos se les esteriliza sin muchas exigencias médicas, aseguran.

El objetivo de la norma es permitir que mujeres de sectores pobres en el país puedan acceder a esa cirugía para no tener más hijos. A pesar de que Panamá lidera el crecimiento económico en la región los últimos años, casi el 30% de los 3,5 millones de habitantes del país viven en condiciones de pobreza.

"En la actualidad muchas mujeres tienen sus hijos a muy temprana edad, y por no contar con los 33 años... no se les puede realizar la operación para esterilizarlas", dijo la diputada del gobernante partido Cambio Democrático, Marylín Vallarino.

La Iglesia católica considera que es una medida radical permitir esa práctica a mujeres jóvenes, y aboga por otras medidas de planificación familiar.

"Se requieren políticas públicas que fortalezcan las familias, con mejor educación y oportunidades. Esterilizar a la mujer, no es la solución", planteó Roberto Troncoso, un antiguo defensor de los derechos humanos y dirigente empresarial en Panamá.