El soldado Bradley Manning se declaró hoy culpable de filtrar documentos clasificados a una tercera parte no autorizada, pero no de ayuda al enemigo, la acusación más grave a la que se enfrenta.

El acusado de la mayor filtración de documentos secretos de la historia estadounidense a WikiLeaks reconoció a través de su abogado civil, David Cooombs, haber poseído y transmitido a personas no autorizadas información clasificada.