La economía española aceleró su caída en el último trimestre de 2012 y retrocedió el 0,8 %, cinco décimas más de lo que había caído en el trimestre precedente, como consecuencia de una mayor contracción de la demanda nacional.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) revisó hoy una décima al alza la caída del PIB para el cuarto trimestre, que adelantó el 30 de enero, en tanto que también modificó ligeramente al alza (cinco centésimas) el retroceso de la economía para el conjunto de 2012, al elevarlo del 1,37 % al 1,42 %.

El empleo cayó a un ritmo anual del 4,7 %, una décima más que en el tercer trimestre del pasado año, lo que supone una pérdida neta de aproximadamente 805.000 puestos de trabajo a tiempo completo en un año.

El PIB a precios corrientes de 2012 se situó en 1.051.204 millones de euros frente a los 1.073.383 millones de un año antes.

La caída se debe a la aportación más negativa de la demanda nacional, que restó 4,7 puntos al crecimiento, en tanto que la demanda externa mejoró su contribución positiva al PIB, hasta 2,8 puntos.

La caída de las importaciones se corresponde al retroceso del gasto doméstico, con un desplome del consumo de los hogares en el último trimestre de 2012 (1,9 %).

En términos interanuales la caída del consumo fue del 3 %, lo que el INE achaca en parte al descenso del nivel de ingresos de las familias vía salarios, que sufrieron una reducción del 8,5 % interanual.

El descenso del consumo de la administraciones públicas se redujo en el ultimo trimestre tres décimas, aunque en comparación anual el retroceso fue del 4,1 %, en línea con el proceso de consolidación fiscal.

La inversión también se hundió en el último trimestre (3,9 %), en mayor medida la destinada a bienes de equipo (5,4 %).

Pese a la ralentización del crecimiento de las exportaciones, la contribución positiva del sector exterior creció gracias al acusado descenso de las importaciones, 4,8 % en tasa trimestral y 5,4 % en anual.