La insistencia del Gobierno argentino en que "no pagará más" por la deuda de los acreedores conocidos como "fondos buitres", en el litigio que mantienen desde 2001, provocó hoy una reacción negativa en el mercado financiero del país ante el temor a un nuevo cese de pagos.

La Bolsa de Buenos Aires abrió con una bajada del 0,8 por ciento, un descenso que se acrecentó a mediodía con una caía del 2,92 por ciento, mientras que el riesgo país subió un 8,8 por ciento, hasta los 1.194 puntos básicos.

Los bonos locales de desplomaron, hasta el 6 por ciento los nominados bajo ley extranjera, y hasta el 2,4 en pesos.

Argentina reiteró ayer, miércoles, ante la Corte de Apelaciones de Nueva York, que no pagará el monto total de la deuda en manos de quienes califica como "fondos buitres", aunque abrió la puerta a ofrecerles un nuevo canje para cerrar la larga batalla judicial que afronta desde su suspensión de pagos hace doce años.

El Gobierno argentino, que estuvo representando en Nueva York por el vicepresidente, Amado Boudou, y el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, subrayó que "no pagará más por los fondos de inversión especulativos, liderados por NML, que reclaman bonos impagos por 1.300 millones de dólares.

Al término de la audiencia, Boudou insistió en que "el reclamo de los fondos buitre, de que se pague todo y ahora, es un planteo simple y a la vez imposible de asimilar a un tratamiento igualitario".

"Argentina no va a quebrar su propia ley, que dice que no se puede dar a nadie algo distinto que a los que entraron al canje", dijo.

La Corte ratificó en octubre pasado el fallo del juez federal de primera instancia Thomas Griesa, quien decidió que Argentina debía pagar a los acreedores que se negaron a participar en las reestructuraciones de deuda de 2005 y 2010, como los querellantes en este caso, y no solamente a aquellos que sí accedieron al canje.

Griesa estipuló que Argentina no podría pagar a los acreedores que aceptaron el canje a no ser que pagase también los 1.330 millones que reclaman los demandantes, y además determinó que los agentes de pago implicados en el proceso, en concreto Bank of New York Mellon, serían sancionados si realizaba las transacciones.

Pero el tribunal de apelaciones decidió dejar en suspenso ese fallo hasta dictar una sentencia de fondo en este caso, para lo cual no hay plazos fijados de momento.