En su última reunión con los cardenales antes de iniciar su retiro, Benedicto XVI prometió el jueves "obediencia incondicional" a quien sea su sucesor.

El pontífice instó a los cardenales a trabajar unidos, de manera que el Colegio de Cardenales sea "como una orquesta", donde se puedan lograr "el acuerdo y la armonía": un mensaje claro al cónclave que elegirá al próximo papa.