El papa Benedicto XVI abandonó su apartamento en el Palacio Apostólico para dirigirse al helipuerto del Vaticano, desde donde se trasladará en helicóptero a la residencia de Castel Gandolfo.

El pontífice fue despedido en el Patio de San Dámaso por un piquete de la Guardia Suiza y sus colaboradores de la Secretaria de Estado, y en un automóvil, acompañado de su secretario, Georg Ganswein, se dirige al helipuerto del pequeño estado, construido en un lateral de los Jardines Vaticanos.