En momentos en que el Congreso debate la política inmigratoria, el Ejército ofrece una vía rápida a la ciudadanía para algunos inmigrantes legales capaces de ocupar determinados cargos.

Una de ellas es Carolyne Chelule, keniana de 23 añas, que asistió a la Universidad del Norte de Carolina del Sur con visa estudiantil y se incorporó al Ejército como trabajadora médica.

Es una entre varios centenares de inmigrantes con visas temporales cuyas especializaciones les permiten aprovechar un programa del Pentágono que recompensa el servicio militar con una vía acelerada a la ciudadanía.

El Ejército inició el programa a modo de prueba en el 2009. La mayor Carol Stahl, encargada del programa, dijo que se reabrió en septiembre del 2012 y que desde entonces ha alistado a 451 lingüistas con 28 idiomas diferentes, 19 dentistas y tres médicos.