El déficit exterior por cuenta corriente acumulado en España en 2012 se situó en 8.257,9 millones de euros (unos 10.800 millones de dólares), lo que supone un descenso del 78 % respecto a 2011, informó hoy el Banco de España.

En diciembre el saldo de la balanza de pagos fue positivo (4.874,6 millones), con lo que se registra superávit por cuenta corriente por tercer mes consecutivo.

La entidad explica la disminución del déficit anual en la caída del 37,2 % del déficit comercial (24.927,8 millones), gracias al superávit no energético, ya que el déficit generado por la factura de la energía siguió aumentando.

También se explica por la reducción del déficit de rentas del 29,3 % (18.447,6 millones) y, en menor medida, por el aumento del 15,6 % del superávit de la balanza de servicios (39.574,7 millones).

El déficit de las transferencias corrientes -en las que se engloban las remesas que envían los emigrantes a sus países de origen- bajó el 24,5 % (4.457,2 millones).

La cuenta de capital, que recoge las transferencias de capital procedentes de la Unión Europea, generó un superávit de 6.568,7 millones, frente a los 5.487,8 millones de un año antes.

De la diferencia entre el déficit por cuenta corriente y la cuenta de capital se concluye que la economía española tuvo una necesidad de financiación de 1.689,3 millones en 2012, muy por debajo de la contabilizada en 2011 (32.009,3 millones).