La minera canadiense Barrick Gold expresó hoy su "disposición" de hablar con el Gobierno de la República Dominicana, que exige la revisión del controvertido contrato millonario de explotación de la mina de oro de Pueblo Viejo (noreste del país), una de las mayores del mundo.

La mina Pueblo Viejo, que opera en la provincia Sánchez Ramírez, es propiedad en un 60 % de Barrick y de Goldcorp, también canadiense, en el 40 % restante.

Las transnacionales adquirieron en 2006 la concesión para explotar durante 25 años la citada mina de oro, plata y zinc, pero el acuerdo es altamente cuestionado por políticos, ambientalistas y representantes de la sociedad civil por considerarlo lesivo al interés nacional.

Durante su primer discurso ayer de rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, el presidente dominicano, Danilo Medina, quien asumió el poder en agosto pasado, exigió la revisión del contrato para aumentar los ingresos del Estado en vista del alza del precio del metal.

En respuesta a esta solicitud, el presidente de Barrick Pueblo Viejo, Manuel Rocha, expresó en un comunicado publicado hoy en los diario locales que la empresa está en "disposición" de dialogar con el Gobierno sobre los aspectos del acuerdo aprobado por el Congreso.

Rocha reveló, además, que la firma ha tenido "acercamientos amigables con el Estado dominicano en los cuales se han analizado las inquietudes derivadas del contrato", pero "sin dejar de señalar las limitaciones que tenemos, debido a compromisos que hemos asumidos con las instituciones que financian el proyecto".

De acuerdo con Medina, el precio de la onza de oro ha subido seis veces desde que en 2002 se aprobó el contrato entre el Estado y la empresa Placer Dome para explotar Pueblo Viejo y que luego fue adquirido por Barrick.

El gobernante también dio a conocer que una comisión del Ejecutivo se ha reunido en "decenas" de ocasiones con representantes de la firma "sin que se haya logrado convencer a la empresa sobre la necesidad y la urgencia de hacer las correcciones necesarias al esquema actual de distribución de los ingresos".

Medina agregó que la firma solo "ha ofrecido adelantar el pago de impuestos futuros, lo que implicaría que el Gobierno estaría apropiándose de recursos que le corresponderían a las próximas administraciones", una propuesta que, en su opinión, "no encaja dentro de los principios éticos y morales sobre los que se fundamenta nuestra administración".

Medina se declaró "consciente" de que ni el Gobierno ni Barrick Pueblo Viejo "tienen la culpa de este resultado" porque "ninguno de los dos previeron, y quizás no podían prever, lo que iba a suceder con el precio del oro luego de la crisis financiera global".

"Pero la realidad es que la situación cambió. Que las circunstancias ahora son muy diferentes" y "si por mutuo acuerdo no modificamos los términos fiscales del contrato durante los primeros años, la Barrick se quedaría prácticamente con todo y el pueblo dominicano con nada", advirtió.