Varios atentados con bomba golpearon el jueves a Bagdad y un mercado de reses en el sur de la capital iraquí, con un saldo de por lo menos 19 muertos y decenas de heridos en áreas donde vive una mayoría de musulmanes chiíes, la prueba más reciente del aumento de la discordia sectaria en Irak.

El peor atentado ocurrió alrededor del anochecer cuando dos bombas explotaron casi simultáneamente en Shula, en el noroeste de Bagdad. Una fue un carro bomba que detonó frente un restaurante de servicio rápido y el otro cerca de una cancha de fútbol. Las dos explosiones mataron a 15 personas y dejaron por lo menos 40 heridos, informaron funcionarios.

Nadie se atribuyó de inmediato la responsabilidad de los hechos, pero los atentados con carros bomba en zonas chiíes son una táctica favorita de los extremistas suníes con la afiliada local de al-Qaida. El grupo, conocido como el Estado Islámico de Irak, considera que los shiíes son herejes y los acusa de tener relaciones demasiado estrechas con Irán, país vecino y predominantemente chií.

Anteriormente el mismo día, un carro bomba destrozó un mercado de reses en el poblado de Aziziyah, 55 kilómetros (35 millas) al sureste de Bagdad. En el atentado murieron tres personas y hubo ocho heridos.

Unas pocas antes, una bomba que estalló a la orilla de una carretera no afectó una patrulla policial que pasaba por la zona en el oeste de la capital, pero mató a un peatón e hirió a ocho.

La policía y autoridades sanitarias ofrecieron detalles de los atentados y las cifras de víctimas, pero hablaron a condición de no ser identificadas porque no estaban autorizadas a informar a los medios.

La violencia en Irak ha bajado desde el apogeo de los enfrentamientos sectarios en 2006 y 2007, pero todavía hay ataques mortales con frecuencia. Los atentados más recientes parecen dirigidos a minar la confianza de los iraquíes en el gobierno liderado por chiíes. Durante los últimos dos meses, musulmanes suníes han protestado por lo que dicen ser un trato injusto por parte del gobierno liderado por los chiíes. Las protestas han sido mayoritariamente pacíficas.

Mientras tanto, las autoridades iraquíes liberaron a varios reos de una prisión de Bagdad en una medida destinada a calmar a los suníes inconformes. El viceprimer ministro Hussain al-Sharistani anunció la liberación de 160 prisioneros, entre ellos 13 mujeres, durante una ceremonia el jueves en la prisión.

El funcionario dijo que 4.000 prisioneros han sido liberados desde que anteriormente este año se creó un comité gubernamental para estudiar las exigencias de los manifestantes. Las protestas de los suníes fueron provocadas por el arresto de guardaespaldas asignados al ministro de Finanzas, Rafia al-Issawi, un destacado político suní, en diciembre.

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El redactor Adam Schreck, de The Associated Press, contribuyó a este despacho desde Bagdad.