El presidente chileno Sebastián Piñera realiza una gira el miércoles por las áreas que un poderoso terremoto dañó gravemente en 2010.

El movimiento telúrico de 8,8 grados y el tsunami que desató provocaron la muerte de 551 personas y destruyeron 220.000 viviendas. Muchas de las víctimas vivían en la ciudad costera de Constitución, cuyo corazón fue destruido por la ola gigante en un 80%.

Piñera inició su período presidencial unos días después del terremoto y el miércoles visita Constitución para mostrar los esfuerzos de reconstrucción bajo su liderazgo. Los daños generados por el desastre le costaron 30.000 millones de dólares a Chile.

El gobierno dice que la reconstrucción ha sido concluida aproximadamente en un 90%, pero los críticos argumentan que la cifra es más bien del 60% y que muchas víctimas siguen sin hogar.