La ciudad de Nueva York limitó el miércoles su cooperación con las autoridades federales migratorias al votar a favor de dos medidas diseñadas para frenar la deportación de inmigrantes no peligrosos.

El Concejo Municipal votó casi unánimemente a favor de ambos proyectos de ley, que prevendrán que el Departamento de Prisiones y la policía de la ciudad retengan y entreguen al gobierno inmigrantes sin historial criminal o acusados de delitos menores o poco graves.

Estos inmigrantes serán liberados en lugar de acabar bajo custodia de la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas, conocida en Estados Unidos como ICE.

"Hemos visto demasiadas familias destruidas por los actuales métodos de detención y deportación. Esto es injusto y muy triste", dijo Christine Quinn, la presidenta del Concejo Municipal de la ciudad a los periodistas, antes del voto. "Nuestra legislación asegurará que la ciudad no permita estas dañinas prácticas".