La dirigente del poderoso sindicato de maestros de México, Elba Esther Gordillo, puede afrontar cargos por evasión fiscal, lavado de dinero e incluso delincuencia organizada, reveló hoy el fiscal general, Jesús Murillo.

En declaraciones a la cadena Televisa, Murillo explicó que hay varios delitos "muy claros" y "graves", por los que la líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), detenida ayer, puede ser procesada.

Los cargos que afronta Gordillo, de 68 años y que desde 1989 dirige el SNTE, uno de los mayores sindicatos de América, "no admiten fianza" a partir de su comparecencia ante el juez, programada para hoy, agregó Murillo.

Entre los delitos que mencionó el fiscal general citó evasión fiscal, lavado de dinero y también "se puede asociar con delincuencia organizada" por el "número de implicados" en las operaciones irregulares detectadas en el sistema financiero.

La Secretaría de Hacienda detectó en diciembre pasado, mes en que inició la Administración de Enrique Peña Nieto, un depósito bancario de una suma muy elevada que le llevó a detectar una triangulación de operaciones financieras para desviar recursos sindicales para hacer pagos personales de Gordillo.

La posibilidad de la existencia de lavado de dinero fue lo que despertó las alarmas en la unidad de fiscalización de Hacienda, que tiene unidades espejo con la fiscalía con el fin de detectar esta práctica.

El lavado de dinero, dijo, es "el arma principal que puede usarse contra la delincuencia organizada y con ese propósito fundamentalmente se hizo" la investigación que llevó a la detención de la líder sindical y de otras tres personas cuyas cuentas eran usadas para triangular al menos 2.000 millones de pesos (157 millones de dólares).

Es un caso "claramente penal", muy bien fundamentado, que "no tiene absolutamente ningún fondo político" ni ninguna pretensión de "atentar contra el sindicato", aseveró el titular de la Procuraduría General de la República (PGR).

Por el contrario, "estamos actuando en defensa de los intereses de los trabajadores de la educación" dado que las triangulaciones se realizaban con recursos de los miembros del SNTE, aseguró.

Murillo destacó que la detención es una "señal política" de que se está tratando de cumplir uno de los principales ejes del Gobierno de Peña Nieto: el combate a la corrupción, y negó que se trate de un medida para buscar ni afianzar su legitimidad, porque ya cuenta con ella.

Sobre la posibilidad de que el sindicato convoque a manifestaciones que puedan paralizar el país, dijo que el Gobierno "no puede temer" y que su obligación es "actuar en función de la ley" en este caso como en otros que se presenten.

El caso está jurídicamente "justificado", apuntó al descartar una reacción negativa del parte del SNTE porque está integrado por personas que "quieren defender los intereses de los maestros y es justamente lo que se hace con esta averiguación".

La investigación sigue abierta, porque sólo se han analizado los movimientos de dos cuentas de las 81 que están revisando las autoridades, que concentran la mayor parte de los recursos.

El dinero, procedente de los fondos del SNTE, fue usado presuntamente para pagar tarjetas de Gordillo, cubrir sus gastos en tiendas de lujo, abonar sus facturas de cirugía estética y comprar propiedades inmobiliarias, entre otras operaciones.

Por su parte, en declaraciones a la emisora MVS, Gabriel Quadri, excandidato presidencial del partido Nueva Alianza, vinculado con el SNTE, confió en que el arresto no frene la recién promulgada reforma educativa, que estaba resistiendo ese sindicato.

"Espero que esto nos haga ya ver hacia adelante, darle un poco vuelta a la página en materia judicial, que proceda la justicia (...) y que volteemos a ver hacia cómo instrumentar la reforma educativa", sentenció.

Reconoció que en el pasado la actitud del sindicato de maestros en México generó "un foco rojo de gobernabilidad" que "debe atenderse" y confió en que el Gobierno "lo tenga perfectamente contemplado para evitar que esto se pueda desbordar".