Durante el 2012 se registró un aumento del 1% de homicidios respecto al año anterior, informó el miércoles el Observatorio de la Violencia, de la Universidad Nacional de Honduras.

"Se trata del primer año en que la tendencia se estabiliza con un aumento del 1%" dijo Julieta Castellanos, Rectora de la Universidad responsable del estudio.

Todos los datos son oficiales y han sido extraídos de la Policía Nacional, el Ministerio Público y el departamento de Medicina Forense.

Para 2012 se registraron en Honduras 7.172 homicidios frente a los 7.104 de 2011. Pese al aumento del número absoluto de homicidios, el crecimiento de la población, que se sitúa en 8,3 millones de habitantes, ha provocado que el índice por cada 100.000 habitantes descienda del 86,5 al 85,5, según el informe.

La tendencia rompe el alarmante aumento de la violencia en el país que venía presentándose desde hace casi una década. Entre 2005 y 2012, el número de homicidios por cada 100.000 habitantes aumentó en Honduras un 225%. En el caso del homicidio de mujeres, la cifra es aún peor y aumentó en un 246%.

En Honduras tienen lugar una media de 598 homicidios mensuales, 20 diarios según el informe, que también destaca que el 83% son cometidos con arma de fuego, el 77% de los muertos son hombres entre 20 y 30 años y el 23% de los homicidios son realizados bajo la modalidad de sicariato, lo que significa que "ante la ausencia de justicia, las personas se toman la justicia por cuenta propia y que si funcionase la justicia morirían menos personas en el país", agregó Castellanos.

El estudio señala que "se observa un preocupante aumento de las edades menores entre los muertos lo que significa que los viejos códigos de que si una persona estaba con mujeres o niños no se la mataba ya no funcionan".

El informe señala que murieron asesinados por arma de fuego 62 niños menores de 11 años.

El estudio también muestra que todos los departamentos del país se encuentran por encima de la media mundial de 8,8 homicidios por cada 100.000 habitantes y que Atlántida, en la costa caribe, es el Departamento más violento del país. El municipio de La Ceiba es la cabecera departamental que registra el índice más alto, con 129 homicidios por 100.000 habitantes, seguido de San Pedro Sula con 128.

Los índices de violencia aumentan significativamente en el caso de los departamentos y municipios fronterizos y costeros, lo que vincula la incidencia de la violencia en esos lugares al trasiego de drogas según el informe.

Castellanos asoció la violencia desatada en el mes de diciembre a que "la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucionales las pruebas de confianza realizadas a los miembros de la carrera policial y eso provocó una distención de los delincuentes, que aumentaron significativamente su accionar". Protestó por la "falta de efectividad de las medidas tomadas por el gobierno de Porfirio Lobo" y señaló que "la depuración policial tiene que avanzar y eso no está sucediendo" .