El Gobierno de Filipinas exigió hoy al sultán de Joló, Jamalul Kiram III, que primero ordene regresar a sus hombres que ocupan un enclave en el estado malasio de Sabah, en la isla de Borneo, antes de empezar a negociar una solución.

Al mismo tiempo, las autoridades filipinas han solicitado a las de Malasia que prorroguen el plazo dado a los insurrectos en Sabah y que venció anoche.

"Eliminemos primero la tensión en la zona y entonces negociemos", dijo hoy el portavoz de la presidencia filipina, Edwin Lacierda, en rueda de prensa en Manila, según la cadena de televisión ABS-CBN.

Lacierda calificó de "inaceptable" la propuesta del sultán de Joló de empezar las conversaciones con Malasia, Filipinas y un mediador mientras sus 180 seguidores, 30 de ellos armados y a las órdenes del príncipe Agbimuddin Kiram, sigan en la aldea costera de Lahad Datu, aunque estén rodeados por fuerzas malasias.

El portavoz filipino indicó que es imposible negociar con una "pistola apuntándote a la cabeza", y recordó que el principal interés del Gobierno es proteger a los alrededor de 800.000 nacionales que trabajan en Sabah y las relaciones con Malasia.

El presidente filipino, Benigno Aquino, amenazó ayer al sultán de Joló con todo el peso de la ley si no se retiraba de Sabah, advertencia que desafió el septuagenario sultán de Joló desde su residencia en Manila.

Por su parte, las fuerzas de seguridad que rodean la aldea de Lahad Datu desde el 12 de febrero, al día siguiente de que la ocuparán los hombres de Kiram III, están listas para intervenir en cuanto reciban la orden, según los medios malasios.

Hasta el momento, el primer ministro de Malasia, Najib Razak, se ha manifestado a favor de hallar una solución pacífica al conflicto.

El príncipe Agbimuddin Kiram también se mostró hoy partidario del diálogo pacífico, pero descartó abandonar Lahad Datu, en declaraciones a la emisora Radyo Inquirer.

El sultán de Joló planeó esta acción después de que sus aspiraciones sobre Sabah quedasen fuera del acuerdo marco de paz alcanzado el pasado octubre entre el Gobierno filipino y el Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI), la principal organización separatista de Filipinas.

En 1878, el sultanato de Joló arrendó Sabah a la Compañía Británica de Borneo Norte y esta a su vez cedió el control al Reino Unido tras la Segunda Guerra Mundial, en contra los deseos del entonces sultán.

Sabah se unió a Malasia en 1963 y desde entonces el Gobierno malasio paga una suma simbólica a los descendientes del sultanato de Joló, que llegó a abarcar partes del sur filipino y el noreste de Borneo y fue anexionado en 1917 por Filipinas, entonces bajo el dominio de Estados Unidos.

Aunque el sultán mantiene el título, Joló (también Sulu) es actualmente una provincia filipina inscrita a la Región Autónoma del Mindanao Musulmán.