Un comité del Senado de EE.UU. celebró hoy una emotiva y dividida audiencia sobre una propuesta para prohibir las armas de asalto, apoyada por el presidente Barack Obama, pero que carece en principio del apoyo necesario para ser aprobada por la Cámara alta.

La audiencia se celebró en el marco de los preparativos del Comité Judicial del Senado para considerar varias medidas sobre el control de las armas, algo que puede ocurrir tan pronto como este mismo jueves, aunque los republicanos pretenden retrasar el estudio de las propuestas al menos una semana.

La senadora demócrata Dianne Feinstein abrió la audiencia con una enérgica defensa de su proyecto de ley, presentado en enero, para prohibir la venta e importación de unos 160 tipos de armas de asalto en EE.UU.

La necesidad de una prohibición federal de esas armas, que ya existía pero caducó en 2004, "nunca ha sido mayor", enfatizó Feinstein al subrayar que lo ocurrido en diciembre en una escuela de Newtown, donde fueron asesinados a tiros 20 niños y 6 adultos, "no es una anomalía".

"Hemos sido testigos de un aumento en el número de esos asesinatos masivos. Su hilo conductor es que el atacante usó un arma de asalto de estilo militar semiautomática o un cargador de alta capacidad para causar un terror atroz", afirmó la senadora.

Entre lágrimas y con una foto de su hijo, el padre de una de las víctimas de la masacre de Newtown recordó que su pequeño de 6 años fue "brutalmente asesinado" y urgió a los senadores a reinstalar la prohibición de las armas de asalto.

Esa prohibición es apoyada por el presidente Obama, pero se enfrenta al rechazo de los republicanos, de la influyente Asociación Nacional del Rifle y de algunos senadores demócratas.

El senador republicano Chuck Grassley (Iowa), el miembro de mayor rango del Comité Judicial, sostuvo hoy que el proyecto de ley de Feinstein se basa en "distinciones arbitrarias" que pueden chocar con la Segunda Enmienda de la Constitución, que protege el derecho de los estadounidenses a portar armas.

Mientras, el vicepresidente Joe Biden indicó hoy que los votantes enviaron un mensaje claro el martes con la victoria del candidato defensor de un mayor control de las armas en las primarias demócratas para cubrir un escaño en el Congreso por Illinois.

Robin Kelly, una exsenadora que centró parte de su campaña en apoyar el plan de Obama para un mayor control de las armas, se impuso en esas primarias a Debbie Halvorson.

Según Biden, "el mensaje" que se extrae de la derrota de Halvorson "es que habrá (que pagar) un precio moral y político por la inacción" en el tema de las armas.

El vicepresidente se reunió hoy en la Casa Blanca con el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, un firme defensor del mayor control de las armas y cuya fundación política apoyó con más de 2 millones de dólares la campaña de Kelly en Illinois.

En la línea de Biden, Bloomberg comentó que los votantes que apoyaron a Kelly "comprendieron que ellos, sus hijos y sus nietos están en riesgo con las armas en las calles".