Por última vez antes de retirarse, el papa Benedicto XVI saludó el miércoles a decenas de miles de peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro para despedirse de él.

Benedicto XVI fue conducido en el papamóvil por la plaza, rodeado de guardaespaldas. En cierto momento se detuvo para besar a un bebé que le pasó su secretario.