El presidente dominicano Danilo Medina llamó el miércoles a la transnacional Barrick a renegociar la millonaria concesión de una mina de oro, al considerar inaceptable que la minera se quede "prácticamente con todo" el beneficio de la extracción y exportación del mineral.

Si la firma Barrick Pueblo Viejo, que comenzó la explotación de oro a mediados del 2012, "mantiene la posición intransigente que ha exhibido hasta ahora, el gobierno no se puede quedar de brazos cruzados", advirtió el gobernante en medio de una ovación al rendir su primer informe de gobierno ante el Congreso.

El contrato de concesión "no puede ser modificado de manera unilateral por ninguna de las partes", había explicado a The Associated Press Jorge Esteva, vocero de la minera, a mediados de febrero, luego de que la Cámara de Diputados anuncio que revisaría los términos del contrato.

Esteva aseguró que no había la compañía no había recibido hasta entonces ninguna comunicación de la Cámara de Diputados o del Congreso para discutir eventuales cambios en la concesión.

La compañía minera no había respondido el miércoles a las llamadas de The Associated Press en busca de un comentario sobre el discurso del presidente.

El anuncio del gobernante recibió de inmediato el apoyo de dirigentes y legisladores de la oposición. "Nosotros seguiremos movilizándonos y recolectando firmas" para lograr la renegociación el contrato, dijo el diputados Juan Hubieres, quien ha encabezado varias protestas en contra de la minera.

"Entendemos que habrá una negociación amigable, donde se respete la seguridad jurídica y los intereses de la empresa y del Estado", dijo Miguel Vargas, presidente del opositor Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

Medina recordó en su discurso, en el que dedicó cinco de 31 cuartillas para hablar de la minera, que los precios internacionales del oro se han incremente de 555 dólares la onza desde que Barrick adquirió la concesión de la mina en 2006 a 1.700 dólares la onza, sin que ello represente beneficio inmediatos para el país.

"De cada 100 dólares de ingresos por la exportación de oro y otros metales, la Barrick recibirá 97 dólares y el pueblo dominicano tres" durante los primeros años de explotación, según el mandatar.

El jefe de Estado adelantó que si la minera no acepta renegociar los aspectos fiscales de la concesión, someterá al Congreso un proyecto para crear un impuesto a los "ingresos inesperados de la empresas exportadoras de minerales" a fin de gravar el excedente entre el valor de los metales en el momento de la firma del contrato y los ingresos reales por la exportación.

Las canadienses Barrick Gold y Goldcorp adquirieron en 2006 la concesión para explotar durante 25 años la mina de oro, plata y zinc de Pueblo Viejo, 100 kilómetros al norte de la capital, que ha recibido amplios cuestionamientos por parte de ecologistas, grupos comunitarios y más recientemente por muchos de los mismos congresistas que aprobaron el contrato.

De acuerdo con la concesión, adecuada por el Congreso a favor de la minera en 2009, Barrick Pueblo Viejo pagará al Estado, una vez que haya recuperado su inversión total y obtenido 10% de ganancias, el 3,2% de derecho de operaciones y 28,75% de las utilidades netas, además del impuesto sobre la renta.

"Lo único que la empresa ha ofrecido (durante conversaciones en el último años) es la posibilidad de adelantar el pago de impuestos futuros", aseguró Medina. "Hasta ahora hemos sido pacientes. Pero la paciencia tiene un límite".

Barrick Pueblo Viejo "ha significado la inversión extranjera directa más grande de la historia dominicana", ha insistido la compañía minera a través de la campaña publicitaria "La verdad sobre Barrick Pueblo Viejo", que ha desarrollado en diferentes medios de comunicación durante el último mes para responder a cuestionamientos del congreso, de grupos populares, académicos y ecologistas.

La compañía, que originalmente tenía previsto invertir 2.500 millones de dólares para comenzar a operar la mina, dijo este mes que sus gastos se han incrementado a 4.000 millones de dólares, que deberá recuperar antes de comenzar a pagar utilidades al Estado.

Según la empresa, durante la concesión el Estado recibirá unos 11.000 millones, suma similar a la que obtendrá la minera.