La Policía norirlandesa (PSNI) arrestó hoy a un hombre por su supuesta vinculación con el asesinato de Robert McCartney, apuñalado el 30 de enero de 2005 en un bar de Belfast por miembros del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA).

Según un portavoz de la PSNI, el sospechoso, de 51 años, está detenido en una comisaria de Antrim, en el norte de la provincia, y las fuerzas del orden han registrado una vivienda de la localidad de Jonesborough, en el condado fronterizo de Armagh, de donde procede el detenido.

La fuente confirmó que el citado individuo es interrogado sobre el asesinato de McCartney, una acción que puso contra las cuerdas al partido Sinn Fein, considerado como el brazo político del IRA durante el pasado conflicto en la provincia británica.

Tras la muerte de McCartney, católico de 33 años y simpatizante de la formación de Gerry Adams y Martin McGuinness, su familia aseguró que el movimiento republicano montó un muro de silencio e intimidación contra los posibles testigos.

Por ello, las hermanas McCartney y su viuda iniciaron una campaña nacional e internacional para que los responsables fueran llevados ante la Justicia.

En respuesta, el Sinn Fein expulsó a siete de sus miembros y el IRA hizo lo mismo con tres de sus voluntarios, al tiempo que se ofreció a disparar contra los que mataron a McCartney, una propuesta que fue rechazada por la familia.

Ante la falta de avances en la investigación, los McCartney llegaron a presentar su caso en Washington, donde obtuvieron el apoyo del entonces presidente de EEUU, George W. Bush, y de varios senadores, como Hillary Clinton, Edward Kennedy y John McCain.

Durante esos años, los familiares denunciaron que miembros del IRA les amenazaron con incendiar sus domicilios en Short Strand, enclave católico dentro del este de Belfast (zona de mayoría protestante), si no cejaban en su empeño por llevar a los asesinos ante la Justicia.

Hasta la fecha, solo el norirlandés Terence Davison ha sido acusado del asesinato, pero fue absuelto por un tribunal de Belfast en 2008 por falta de pruebas.

No obstante, los esfuerzos de la familia sirvieron para presionar al Sinn Fein para que reconociese en enero de 2007 la autoridad de la PSNI y la Justicia norirlandesa, un gesto clave para la formación, cuatro meses después, de un gobierno autónomo de poder compartido entre católicos y protestantes.

El asesinato de McCartney, unido al robo un mes antes de la principal sucursal del Northern Bank en la capital norirlandesa -también atribuido al IRA-, había provocado el aislamiento de los líderes del Sinn Fein y mantuvo paralizado durante meses el proceso de paz por la supuesta implicación de la formación política en actividades delictivas.