Un congresista que promueve la revocatoria del mandato de Gustavo Petro como alcalde de Bogotá aseguró el miércoles tener ya el número necesario de firmas para convocar un referéndum que decida la suerte del burgomaestre capitalino, el segundo funcionario de elección popular más importante de Colombia después del presidente.

Sin embargo, el representante a la Cámara Miguel Gómez aún necesita que esas firmas sean verificadas por las autoridades electorales, un trámite que disponen las leyes colombianas y que se puede demorar.

El alcalde, que no ha comentado la consulta promovida por Gómez, tiene entre 20% y 30% de popularidad, según distintas encuestas. Al menos 71% desaprueba la gestión del alcalde, según un sondeo de la firma Gallup divulgado el martes. La encuesta consultó telefónicamente a 1.200 personas del 13 al 20 de febrero y tuvo un margen de error de tres puntos porcentuales

La iniciativa de promover la consulta comenzó a fines del año pasado, pero sólo hasta el 12 de enero se inició la recolección de firmas y la víspera consiguieron reunir 300.000, es decir 10.000 más de las exigidas por las autoridades electorales, indicó el congresista Gómez en entrevista telefónica.

Petro, un ex guerrillero y economista de 52 años, ganó la principal alcaldía del país en las elecciones regionales de octubre del 2011 y asumió el cargo el primero de enero del 2012 y hasta enero del 2015.

Si las autoridades electorales comprueben la veracidad de esas firmas se daría paso a la consulta en la que deben votar al menos 1,2 millones de capitalinos, explicó Gómez, del Partido Social de Unidad Nacional o Partido de la U.

Para que la revocatoria del mandato sea aprobada se requiere la mitad más uno de los participantes de la consulta, aseguró.

Espera que el referéndum se realice a mediados de año y eventualmente para agosto o septiembre se hagan nuevas elecciones.

Pero el congresista admite que la iniciativa no cuenta con el respaldo de los principales partidos ni del gobierno nacional.

Gómez dijo que promueve la revocatoria por varias razones, entre ellas que Petro no sabe gobernar e improvisa medidas y está gastando dineros públicos en subsidios que son insostenibles a largo plazo por las arcas capitalinas.

Petro, quien militó en el ya pacificado grupo rebelde Movimiento 19 de Abril (M-19), fue uno de los contrincantes en la elección presidencial que ganó en el 2010 el mandatario Juan Manuel Santos. Tras su aspiración presidencial, Petro buscó y ganó la alcaldía a nombre de un movimiento de independientes llamado Progresistas.

Con una destacada carrera como legislador, en la que denunció casos de corrupción y el paramilitarismo, Petro sin embargo ha tenido problemas en su primer cargo de administración y gerencia pública en la mayor y más importante ciudad del país, con ocho millones de habitantes. Al menos una docena de sus más cercanos colaboradores han renunciado en un año de gobierno, mientras lidia con reformas como la del sistema de recolección de basuras.