Argentina ofreció hoy un nuevo canje de deuda para cerrar la disputa que mantiene en los tribunales de Nueva York hace más de una década con los acreedores que rechazaron las dos reestructuraciones propuestas tras su suspensión de pagos de 2001.

"La fórmula (de pago) que planteamos, que creemos que es la única que verdaderamente ofrece un trato igualitario, es que se tomen como referencia los bonos reestructurados", dijo el abogado que representa al país, Jonathan Blackman, durante una audiencia clave para el proceso en el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito.

En la abarrotada sala, que no pudo albergar a todos los periodistas, abogados e interesados que acudieron a la vista, se encontraban el vicepresidente argentino, Amado Boudou, y el ministro de Economía del país, Hernán Lorenzino, que viajaron a Nueva York para ultimar la estrategia legal de los argumentos presentados hoy.