Wall Street se desmarcó hoy de las caídas generalizadas en las principales plazas financieras europeas ante el panorama incierto en Italia tras las elecciones y cerró en verde animado por la Fed, mientras que la mayoría de las bolsas asiáticas y latinoamericanas se contagiaron del pesimismo europeo.

Un día después su peor caída del año, los inversores en el parqué neoyorquino optaron por hacer caso omiso al incertidumbre instalada entre sus colegas al otro lado del Atlántico, después de que los comicios italianos del pasado domingo dejaran más sombras que claros en el horizonte político de la tercera economía de la zona euro.

Mientras que la coalición de centro izquierda liderada por Pier Luigi Bersani logró hacerse con la mayoría en la Cámara de los Diputados, en el Senado ha quedado con una mayoría relativa con un margen muy ajustado sobre la segunda fuerza, el centroderecha de Silvio Berlusconi.

Los primeros mercados que intentaron reaccionar al nuevo mapa político en Italia fueron los asiáticos, que optaron en su mayoría por los números rojos, con Tokio a la cabeza (-2,26 %), por delante de Shanghái (-1,4 %), Hong Kong (-1,32 %), Singapur (1,05 %) Bangkok (-0,64 %) Kuala Lumpur (-0,18 %) o Seúl (-0,47 %).

La sangría fue incluso más dolorosa en las principales plazas financieras del Viejo Continente, que no pudieron digerir un escenario que plantea dudas sobre la formación del próximo Gobierno y sobre el cumplimiento de reformas comprometidas con la Unión Europea, lo que arrastró a Milán (-4,89 %) y contagió a Madrid (-3,2 %), París (-2,67 %), Fráncfort (-2,27 %) o Londres (-1,34 %).

Las dudas de los inversores sobre la acción de Gobierno tienen fundamento, ya que una de las razones para convocar elecciones por parte del anterior primer ministro, el tecnócrata Mario Monti, fue precisamente los cambios en sus reformas que introducían los partidos en Parlamento, donde él no contaba con respaldo.

Las bolsas latinoamericanas también se contagiaron del virus y recibieron con pesimismo las noticias procedentes del otro lado del Atlántico, ya que salvo Sao Paulo y Lima, que cerraron con avances del 0,59 % y el 0,57 %, el resto se decantaron por pérdidas: Bogotá (-0,41 %), Santiago (-0,37 %), Buenos Aires (-0,16 %), Montevideo (-0,06 %) y México (-0,02 %).

Wall Street, en cambio, optó por desmarcarse de las caídas en el resto de los centros financieros mundiales después de que el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, diera este martes un nuevo espaldarazo a la política monetaria expansiva que fue bien recibido por los inversores.

En una esperada comparecencia ante el comité bancario del Senado, Bernanke reivindicó los "beneficios" para la economía estadounidense de la expansiva política monetaria de la Fed y defendió una consolidación fiscal "gradual" para evitar los efectos "adversos" de los drásticos recortes del gasto previstos para final de semana.

Además, el parqué neoyorquino se benefició de la divulgación hoy de dos datos mejores de lo previsto sobre el mercado inmobiliario estadounidense, uno de los más afectados durante la pasada crisis.

Por un lado, las ventas de casas nuevas llegaron en enero a su nivel más alto desde julio de 2008, y por otro los precios de la vivienda en las veinte mayores ciudades del país se elevaron en diciembre un 6,8 % interanual, lo que supone el mayor incremento desde 2006.

Los mercados seguirán mañana la intervención de Bernanke ante la Cámara de Representantes, y con la mirada puesta en la reunión del Comité de Mercado Abierto de la Fed a finales de marzo, ya que algunos de sus miembros han mostrado preocupación por los riesgos de mantener de manera continuada el programa de estímulo.