Omar Damián Ortega, un inmigrante sin papeles mexicano, trabajó durante años como soldador para una empresa de Milwaukee, Wisconsin, usando un número de la seguridad social falso.

Cuando se lastimó la espalda en un accidente laboral en marzo de 2009 y pidió compensación, la compañía de seguros de su empresa contactó a la policía para pedir que investigaran el caso y Ortega pasó cinco meses en la cárcel, enfrentando después una orden de deportación.

"Me sentí ultrajado. En cierta manera, bien vulnerable", dijo Ortega a The Associated Press. Explicó que él sólo luchaba por defender sus derechos como trabajador.

Casos como el de este inmigrante de 35 años impulsaron el martes a activistas a pedir que un plan de reforma migratoria proteja a trabajadores sin papeles y no los castigue por haber usado en el pasado documentos falsos para encontrar empleo.

El National Employment Law Project, una organización con sede en Nueva York y Washington, difundió un informe en el que critica a empresas que se aprovechan de la situación migratoria de sus trabajadores para pagarles menos, explotarlos o despedirlos y denunciarlos ante las autoridades federales cuando éstos se quejan o exigen que se los trate acorde con las leyes laborales.

Un plan de reforma migratoria, aseguró el grupo, debe incluir exenciones por faltas como usar documentos falsos para encontrar trabajo, ya que esa es una de las pocas vías a través de las cuales inmigrantes en situación irregular pueden trabajar.