El Tribunal Supremo de EE.UU. evidenció hoy su división sobre los límites del uso que la policía puede hacer de las muestras de ADN extraídas a detenidos que aún no han sido condenados y que, muchas veces, sirven para inculparles o exculparles.

En la primera sesión del llamado caso "Maryland vs. King", los nueve jueces que integran la máxima autoridad judicial del país dejaron de lado sus habituales sesgos ideológicos y tanto progresistas como conservadores se posicionaron a uno y otro lado de una cuestión que afecta un derecho constitucional.

Se trata de la Cuarta Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos, que defiende la protección ante pesquisas y aprehensiones arbitrarias, contra la que algunos de los jueces consideran que atenta el uso policial de muestras de ADN de personas que aún no han sido condenadas.

"Aunque es una buena cosa (el uso de ADN para resolver crímenes), a veces la Cuarta Enmienda se pone en medio del camino", señaló durante la sesión el juez conservador Antonin Scalia, según recogen medios estadounidenses como el diario USA Today.

El caso "Maryland vs. King" deriva de una decisión del Tribunal de Apelaciones del estado de Maryland que, en abril de 2012, determinó que la protección ante pesquisas arbitrarias de Alonzo King había sido "violada" cuando se le extrajo una muestra de ADN tras ser arrestado.

Esa muestra de ADN sirvió a la investigación policial para probar que King era el autor de la violación a una mujer en 2003, por lo que fue condenado, aunque sus abogados defendieron siempre que el ADN "no debería haberse usado" para relacionarle con la violación, por lo que recurrieron al Tribunal de Apelación.

"Creo que este es el caso más importante relacionado con el procedimiento criminal sobre el que esta corte ha deliberado en décadas", dijo el magistrado del Tribunal Supremo Samuel Alito, del ala conservadora y uno de los mayores defensores del derecho del Gobierno a tomar y usar muestras de ADN en estos casos.

"Muchos asesinatos y muchas violaciones pueden ser resueltos sirviéndonos de esta nueva tecnología", aseguró Alito, quien indicó que, a su juicio, el uso de muestras de ADN "no es más intrusivo" que el de, por ejemplo, huellas dactilares.

Con el juez conservador coincidieron el magistrado tradicionalmente progresista Stephen Breyer, así como el considerado juez "bisagra" Anthony Kennedy, quien habitualmente tiene la llave en aquellos caos en los que el enroque ideológico entre conservadores y progresistas parece insuperable.

Del otro lado, entre los contrarios a este tipo de prácticas se situó, además del conservador Antonin Scalia, la progresista Elena Kagan, quien señaló que "por el mero hecho de haber sido arrestado, no deben perderse las expectativas a la privacidad".

Más de la mitad de los 50 estados de EE.UU. recogen muestras de ADN a los arrestados por delitos "graves" que van a parar a una base de datos federal cuyo objetivo es precisamente ayudar a solucionar crímenes sin resolver.

Se espera que el Tribunal Supremo se pronuncie definitivamente sobre este caso, que sentará jurisprudencia, el próximo mes de junio.