Una ceremonia en honor de las seis personas que murieron hace 20 años en el primer atentado terrorista contra el World Trade Center se realizaba el martes en el monumento a las víctimas de los ataques del 11 de septiembre de 2001, cuando las torres gemelas fueron destruidas.

Más de mil personas resultaron heridas por la explosión en un estacionamiento subterráneo de una de las torres en 1993. Fue la primera prueba dramática de que "el terrorismo es teatro y Nueva York es el escenario más grande", dijo la semana pasada el comisionado de la policía, Raymond Kelly.

Seis extremistas islámicos, incluido el autor intelectual Ramzi Yousef, fueron declarados culpables del atentado explosivo. Posteriormente, el World Trade Center fue derribado completamente en los ataques de 2001 y más de 2.700 personas perdieron la vida.

Durante la ceremonia del martes en el monumento, los presentes guardarían un minuto de silencio a las 12:18 horas, la hora en que una camioneta cargada de explosivos estalló debajo de la torre norte.

En un principio, las autoridades pensaron que se había tratado de un accidente en un día frío.

Kelly acudió de inmediato al lugar, donde el estallido de los explosivos en una camioneta del servicio de vehículos rentados Ryder dejó un cráter de la mitad del tamaño de una cancha de fútbol americano en el estacionamiento del centro comercial y daños por más de 500.000 millones de dólares.

"Recuerdo haber visto un mar de vehículos que acudieron a la emergencia... y salía humo", dijo Kelly, quien cumplía su primer período como comisionado de la policía.

El World Trade Center quedó en la oscuridad esa noche por primera vez desde su inauguración en 1973.

No fue sino hasta el día siguiente, tras descartarse un accidente en el sistema eléctrico, que las autoridades "comenzaron a llegar a la conclusión que se había tratado de una bomba", afirmó Kelly.

Los investigadores encontraron después un número de identificación de la camioneta en un fragmento del vehículo destruido y ese detalle fue la pista que los llevó hasta Mohamed Salameh, quien había rentado la unidad.