El vicepresidente de la Comisión Europea (CE) y responsable de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, aseguró hoy que Irlanda está lista para abandonar este año su programa de ayuda y regresar "plenamente" a los mercados de deuda, aunque pidió firmeza para continuar con las medidas de ajuste.

El dirigente comunitario efectuó esas declaraciones en una reunión interparlamentaria celebrada en Dublín con los responsables de los Comités de Finanzas de la Unión Europea (UE), en la que alabó los "esfuerzos y dedicación" del pueblo irlandés para salir de la crisis.

"El duro trabajo ha dado sus frutos", dijo Rehn en referencia a la buena marcha del rescate solicitado por este país a finales de 2010 a la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuantificado en 85.000 millones de euros.

No obstante, el comisario volvió a insistir hoy, sin nombrar a ningún país en concreto, en la necesidad de mantener el curso de las reformas y las políticas de austeridad como condición para no retrasar el crecimiento y la creación de puestos de trabajo en la UE.

Su mensaje se interpreta como un aviso para el Gobierno irlandés para que no relaje su programa de ajuste, después de que Dublín lograse el pasado 7 de febrero un acuerdo con el Banco Central Europeo (BCE) para reestructurar los pagarés que recibió para recapitalizar dos bancos nacionalizados.

En declaraciones hoy a la cadena pública irlandesa (RTE), Rehn fue más claro y recordó que dicho acuerdo, por el que el Ejecutivo se ahorrará 1.000 millones este año, no debe ser visto como una "ganancia inesperada" para la economía de este país.

El vicepresidente del Ejecutivo comunitario quiso así echar agua fría sobre los dirigentes irlandeses que en los últimos días han abogado por usar esos ahorros para suavizar los próximos presupuestos generales del estado para 2014.

Según Rehn, el Gobierno irlandés debe mantener firme el rumbo de "sus políticas fiscales" y continuar aplicando medidas encaminadas a reducir su déficit público, que actualmente supera el 8 %, uno de los más altos de la zona euro.

El mismo aviso lanzó el comisario durante su intervención hoy ante el citado Comité de Finanzas, al que expuso las perspectivas económicas de la eurozona y de la UE para 2013 y 2014.

Como ya reveló el pasado viernes en Bruselas, Rehn recordó hoy que la economía de la eurozona retrocederá el 0,3 % en 2013 y habrá de esperar hasta 2014 para que su PIB alcance un moderado 1,4 %.

Según la CE, los progresos llegarán en 2014 cuando la economía de la zona euro se sitúe en el 1,4 %, mientras que para el conjunto de la UE se espera que el aumento del PIB sea del 0,1 % este año y del 1,6 % el siguiente.