Un hincha de Corinthians de 17 años confesó haber disparado la bengala que mató a un muchacho de 14 años durante un partido de la Copa Libertadores con San José de Bolivia.

El chico, cuyo nombre no fue difundido, hizo la confesión ante un canal de televisión en la noche del domingo, con su madre a su lado. Se esperaba que se entregase en las próximas horas a la policía, según dijo su abogado.

La confesión llegó en momentos en que 12 hinchas de Corinthians están detenidos en relación con el incidente del miércoles pasado, que motivó una severa sanción de la CONMEBOL, por la cual Corinthians, campeón de la última edición del torneo continental, deberá jugar todos sus partidos como local a puertas cerradas.

El domingo los hinchas de Corinthians desplegaron una bandera en homenaje al muchacho boliviano durante un partido del campeonato paulista.

El chico que confesó lucía una camiseta de la principal barra de Corinthians. En la entrevista dijo que no apuntó deliberadamente hacia los aficionados bolivianos y que el episodio fue un accidente. La bengala dio en el rostro de Kevin Beltrán Estrada y le causó la muerte.

"Cuando tiré de la cuerda, no pasó nada. No sabía cómo dispararla", dijo el chico a Globo TV. "Tiré de nuevo y se disparó. No apunté en ninguna dirección, no sabía que sucedería lo que sucedió".

La TV no mostró su rostro por su edad. El niño se disculpó y pidió perdón.

"Cuando descubrí lo que había sucedido, pensé, 'todo se acabó para mí, ¿qué debo hacer? Maté a un chico de 14 años''', relató. "Me sentí como la peor persona del mundo. No sabía qué hacer de mi vida. Lamento profundamente lo sucedido".

Por ser menor, el muchacho no puede ser extraditado a Bolivia para ser enjuiciado. Y podría terminar haciendo servicios comunitarios en Brasil.

"Se entregará, acompañado por su madre", afirmó el abogado del chico, Ricardo Cabral. "Un juez probablemente lo condene en principio a programas educativos".

Más adelante el adolescente podría ser condenado a hasta tres años en un centro de detención.

Dos de los 12 hinchas detenidos fueron acusados formalmente de disparar la bengala que mató a Beltrán. Los demás son considerados cómplices.

El adolescente dijo que se enteró de que la bengala había matado a otro niño después del partido y que decidió no entregarse a la policía boliviana tras hablar con otros miembros de su barra.

"Tenía miedo, no sabía qué hacer en ese momento", manifestó. "Pensé que los demás serían liberados rápido".

Negó la noción de que estaba confesando para proteger a los detenidos en Bolivia, a sabiendas de que un menor no puede ser extraditado ni recibir un castigo severo.

"No es justo que otros paguen por algo que no hicieron", declaró. "Si yo estuviera en su lugar tampoco querría pagar por algo que no hice".

La CONMEBOL condenó al Corinthians a jugar sin público en los próximos 60 días. El club, que ya había vendido más de 80.000 entradas para sus próximos encuentros, apeló la medida.

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Tales Azzoni está en Twitter como http://twitter.com/tazzoni