La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, lamentó hoy que no se haya podido llevar a Siria ante la Corte Penal Internacional, a pesar de las "repetidas informaciones sobre crímenes generalizados y sistemáticos" en ese país.

Al inaugurar en Ginebra la primera sesión anual del Consejo de Derechos Humanos, Pillay recordó que ese "fracaso" reposa en las potencias que integran el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde Rusia -y de manera más discreta China- se han negado a avalar tal posibilidad.

La guerra civil en Siria ha causado más de 70.000 muertos, según datos avalados por la oficina de Pillay, que ha informado también de de graves violaciones de los derechos humanos, masacre de poblaciones civiles, el uso de comunidades como escudos humanos y el reclutamiento forzado de niños para los combates.