British Petroleum y otras empresas comparecerán hoy ante la corte de Nueva Orleans que determinará las responsabilidades por la explosión de una plataforma petrolera que causó la muerte de 11 personas y un vertido masivo de crudo en el Golfo de México.

En la audiencia representantes de BP, que operaba la plataforma, Transocean, la empresa propietaria, y Halliburton, que proveyó la cubierta de cemento que protegía el pozo, expondrán sus argumentos.

El juez Carl Barbier escuchará los alegatos iniciales y, a menos que haya un acuerdo extrajudicial, será quien determine las multas que tendrán que pagar BP y sus asociados por su responsabilidad en el vertido.

Según el diario New York Times, si el juez determina que hubo "negligencia grave" las multas podrían alcanzar los 17.600 millones de dólares, en virtud de la Ley de Agua Limpia.

El vertido, que comenzó cuando estalló la plataforma y se hundió en el mar el 20 de abril de 2010, en un incidente en el que murieron once personas, derramó más de cuatro millones de barriles de petróleo en el Golfo de México.

Fueron necesarios 85 días hasta que finalmente se pudo taponar el pozo Macondo, tras varios intentos que fracasaron.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, describió entonces el incidente como "el peor desastre medioambiental que EE.UU. ha encarado jamás".

Los estados afectados fueron Alabama, Florida, Luisiana, Misisipi y Texas.