La planta de gas de In Amenas, en el sureste de Argelia y cerca de la frontera con Libia, blanco de un ataque terrorista en enero pasado, ha reanudado hoy su actividad parcialmente, informó una fuente oficial.

El bombeo de este complejo de transformación de gas, que produce más del 10 por ciento del total de Argelia, se interrumpió el 16 de enero, cuando las instalaciones fueron asaltadas por un grupo armado salafista a las órdenes del terrorista Mojtar Bel Mojtar.

El acto de hoy, presidido por el primer ministro argelino, Abdelmalek Sellal, tuvo un carácter simbólico, pues coincidió con el 42 aniversario de la nacionalización de los hidrocarburos en 24 febrero de 1971.

La unidad de gas puesta esta jornada en marcha asegura el 35 por ciento de la producción total del complejo de In Amenas.

Según el director general de la compañía estatal de hidrocarburos Sonatrach, Abdelhamid Zerguin, esta operación permite una producción de 3.000 millones de metros cúbicos de gas anuales.

El complejo de In Amenas, que comenzó a operar en 2006, tiene una capacidad global de 9.000 millones de metros cúbicos anuales, y está explotado, además de por el gigante gasístico argelino, por la empresa británica BP y la noruega Statoil.

Su capacidad de producción diaria es de 30 millones de metros cúbicos de gas natural, 24,2 millones de metros cúbicos de gas seco, 4.500 toneladas de gas condensado y 3.500 toneladas de gas de petróleo licuado.

El pasado 16 de enero, un comando armado salafista denominado "Los que firman con sangre" asaltaron el complejo y tomaron como rehenes a centenares de trabajadores extranjeros y argelinos.

El secuestro terminó con el asalto de las fuerzas especiales del Ejército argelino, operación en la que resultaron muertos 37 trabajadores extranjeros y uno argelino, así como 29 miembros del comando extremista.