Cerca de 20.000 personas han quedado aisladas por las inundaciones que azotan la costa este de Australia y que ya han causado dos víctimas mortales, informan hoy los medios locales.

Las autoridades locales mantienen hoy la alerta por el posible desbordamiento de 15 ríos en el estado de Nueva Gales del Sur después de días de intensas lluvias, aunque afirman que el mayor riesgo ya ha pasado.

La zona más afectada es el Valle de Macleay donde al menos 10.000 personas, la mayoría granjeros y ganaderos, han quedado aislados, según el último informe publicado por el Servicio de Emergencias Australiano.

Un total de 66 misiones de rescate han sido efectuadas por los equipos de emergencia que cuentan con 8 helicópteros y varios botes salvavidas.

En la jornada de ayer, el cuerpo sin vida de un hombre fue encontrado cerca de la ciudad de Grafton después de que el vehículo en que viajaba fuera arrastrado por las riadas.

Una día antes, un adolescente de 17 años también murió ahogado al ser succionado por una tubería de un campo de golf de la ciudad de Port Macquarie.