La exnúmero uno del mundo, la serbia Jelena Jankovic, pese una molestia en el muslo izquierdo arrolló el domingo a la argentina Paula Ormaechea y se llevó en dos sets la final del WTA de Bogotá, el decimotercer título de su carrera.

Jankovic, de 28 años de edad y primera preclasificda, se impuso 6-1, 6-2 en una hora y 14 minutos en la cancha central del Club El Rancho al norte de Bogotá.

"Acabé con la fea marca de cinco derrotas seguidas en finales de torneos WTA, era mi objetivo y ahora buscaré ingresar al grupo de las diez mejores del mundo", manifestó.

La serbia tiene una llamativo historial de victorias ante tenistas que han sido número uno, entre ellas las rusas Dinara Safina y Maria Sharapova, las hemanas Venus y Serena Williams, la belga Kim Clijsters y la francesa Amelie Mauresmo.

Ormaechea, ocho años más joven que la campeona, llegó sin mayores pretensiones, subió su nivel partido a partido y mostró la dimensión de sus pretensiones cuando doblegó a la italiana Francesca Schiavone, ganadora del Abierto de Francia, en octavos de final.

La tenista oriunda de Santa Fe pisó fuerte hasta el penúltimo acto, pero en el cierre fue traicionada por los nervios, un errático primer servicio y la acumulación de errores no forzados. No tuvo la ayuda de un entrenador.

Jankovic, por el contrario, desplegó un juego muy efectivo y gozó de la asesoría de su hermano Marko.

La altura de la capital colombiana, 2.650 metros, fue la mayor mortificación para ambas al comienzo de la competencia pero se adaptaron a ella y no acusaron mayores efectos en el desigual duelo de cierre.

"Fui pasito a pasito hasta quedarme con el título", indicó Jankovic, e insistió que al comienzo de la competencia sintió "morirse" por la altura.

La victoria 6-4, 5-7, 6-2 ante la estadounidense Julia Cohen en el comienzo de su participación fue a su juicio la más complicadas de todas."Luché durante más de tres horas contra la combativa Julia", recordó.

La molestia que sufrió en el muslo en la final no afectó el nivel de su juego "no fue nada grave", afirmó.

Ormaechea por su lado a medida que avanzó ganó popularidad entre los aficionados y agradeció el apoyo que le brindaron.

Siempre sonriente, una larga trenza y sin dejar de lucir sus gafas negras en la cancha, Paula salvó la campaña de las jugadoras sudamericanas.

"Jamás pense en llegar tan lejos, disputé mi primera final WTA pero no fue el día que quería ante Jelena", dijo la argentina.

Jankovic marcó el rumbo del duelo desde el comienzo y quebró el servicio de la argentina en el segundo juego y repitió a lo largo del encuentro.

La serbia recibió atención médica tras lastimarse promediando el primer set y volvió a la cancha con un vendaje en el muslo.

Ormaechea mejoró el servicio en la apertura del segundo set y se llevó el 1er juego. Jankovic hizo otro tanto a continuación, le quebró el servicio en el tercero y repitió en el séptimo.