El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, comunicó hoy al Gobierno de Mali el desbloqueo de la ayuda al desarrollo española, congelada desde el golpe de Estado de marzo de 2012, y ha ofrecido al país apoyo en su transición política y en la formación de su policía.

García-Margallo se reunió con el presidente interino de Mali, Dioncounda Traoré; con el ministro de Exteriores, Tieamán Coulibaly; y con el coronel francés Bruno Heluin, al mando de la avanzadilla de la misión europea que formará al ejército maliense (EUTM Mali), en la que España participará en principio con cincuenta militares.

Mientras las tropas francesas y africanas siguen luchando contra los grupos salafistas que llegaron a controlar buena parte del norte de Mali, García-Margallo ha comprometido apoyo político a Traoré en su transición hacia la democracia, con la vista puesta en las elecciones que deberían celebrarse el 31 de julio.

El ministro dio el visto bueno a la hoja de ruta y anunció el desbloqueo de los dos millones de euros de ayuda al desarrollo que España congeló tras el golpe de Estado que en marzo de 2012 derrocó al presidente Amadu Tumani Turé, recursos que se sumarán a 4,4 millones de euros en ayuda humanitaria previstos para este año.

Además de la misión de entrenamiento de las tropas malienses, García-Margallo garantizó que España se implicará en la formación de la policía de Mali cuando la UE apruebe extender a este país la misión que realiza ese mismo trabajo en Níger y que dirige el general español de la Guardia Civil Francisco Espinosa.

"Estamos completamente al lado del Gobierno de transición del presidente Traoré y ahí seguiremos deseando ayudar a que Mali llegue a una situación de justicia, paz y seguridad", manifestó García-Margallo.

Dentro de unos días, explicó, el ministro de Exteriores de Mali pedirá en Naciones Unidas que la operación militar que lidera Francia en el norte del país junto a tropas de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) y de Chad se reconvierta en "una misión de sostenibilidad de la paz amparada por la ONU".

Ya han anunciado que se sumarán a esa misión otros países africanos como Ruanda y Burundi.

García-Margallo señaló que España tomará decisiones en el futuro en materia militar "en la medida en que las circunstancias lo vayan aconsejando y que la naturaleza de la misión vaya cambiando, ya que no es lo mismo una misión AFISMA (la misión africana de apoyo militar a Mali) que una misión bajo paraguas de Naciones Unidas".

Su gira, que ayer le llevó a Níger y que concluirá mañana en Mauritania, busca "tomar el pulso a la situación" y exponer después al gobierno las necesidades.

"Toda la cooperación de España con Mali está totalmente abierta", ha señalado.

El Gobierno de Mali ha traslado también a García-Margallo su intención de poner también en marcha una "comisión de diálogo y reconciliación" a la que se invitará a todas las comunidades "siempre que se desarmen, sean nacionales de Mali y que respeten la integridad del país".

Quedarían excluidos por no ser malienses Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) y el Movimiento de Unicidad y Yihad en África del Oeste (MUYAO), pero sí podrían participar en ese diálogo, si cumplen las exigencias, los tuareg del Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA), el Movimiento Islámico de Azawad y Ansar al Din.

"Están invitados todos los malienses que estén decididos a construir un Mali democrático y estable", recalcó Coulibaly tras recordar que el MLNA "está armado y hace falta que se desarme".

Coulibaly descartó también una autonomía para la región norte y ha elogiado el proceso de descentralización maliense.

García-Margallo se reunió, además, con el coronel francés al mando de la avanzadilla de la misión europea que formará al ejército malienses, quien le ha trasladado la necesidad de que el despliegue sea "coherente".

La misión, que comenzará en abril, estará compuesta por 200 instructores, una fuerza de protección de 150 efectivos y 150 militares destinados al cuartel general de Bamako y a funciones administrativas, logísticas y sanitarias.

Alrededor de ocho militares españoles permanecerán en Bamako y quince instructores trabajarán en el campamento de entrenamiento de KuliKoro -situado unos sesenta kilómetros de la capital- en la formación de fuerzas especiales y de unidades de apoyo de fuego, mortero y artillería.

España ha previsto además 30 militares para la fuerza de protección de Kulikoro, pero Francia ha dejado hoy claro que desea que esa fuerza, que estará compuesta por 122 efectivos, tenga "la menor división nacional posible para que haya una lengua común" con el fin de evitar complicaciones si se necesita intervenir.

García-Margallo ha cerrado su visita a Bamako con la visita a un programa de la ONG española Fundación Cideal financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) que facilita cursos de alfabetización a mujeres y las anima a poner en marcha proyectos sostenibles de artesanía.