Irán tiene previsto diversificar sus fuentes de ingresos para reducir su dependencia de las remesas del petróleo, según el presidente del país, Mahmud Ahmadineyad.

En una entrevista difundida por la televisión oficial, IRIB, Ahmadineyad dijo: "La importancia de las remesas del petróleo así como los gastos del Gobierno en el presupuesto para el próximo año persa (que comenzará el 21 marzo) se reducirán".

"El Gobierno ha planeado diversificar sus fuentes de remesas", declaró Ahmadineyad, en referencia a que los ingresos por la venta de crudo han supuesto hasta ahora alrededor de un 80 por ciento del presupuesto del Estado, que se presentará en el Parlamento el miércoles próximo.

Según él, las exportaciones no petroleras y los ingresos por servicios internacionales técnicos y de ingeniería de Irán en el próximo año persa "alcanzarán con seguridad los 75.000 millones de dólares", casi el doble de los 37.693 millones de dólares vendidos por el país en los once meses transcurridos del año actual.

Desde julio del año pasado, las nuevas sanciones a los sectores petrolero y financiero de Irán impuestas por EEUU y la UE han llevado a una reducción en las exportaciones de petróleo y a una grave escasez de divisas fuertes, como el euro y el dólar, lo que ha generado una fuerte inflación y problemas para las importaciones.

El presidente iraní recalcó que la ejecución de la segunda fase del plan de reducción de subsidios, que rebajará los gastos del Estado, y el incremento de las exportaciones no petroleras "son algunas de las mejores maneras de reducir la importancia de las remesas del petróleo en la economía nacional".

Además, en su opinión, "con nuestra tasa de crecimiento (que no precisó), realmente no necesitamos divisas extranjeras de las remesas del petróleo para gestionar cómodamente nuestra economía", que el 20 de enero pasado tenía una tasa de inflación interanual del 28,7 por ciento, según los datos oficiales.

"Todos los factores internos y externos han sido considerados para preparar el presupuesto. El enemigo (Occidente) ha tratado de usar la guerra de divisas para perjudicar la economía del país, pero deben saber que la economía iraní es una de las mayores del mundo y la nación iraní incomparable a la hora de resistir presiones extranjeras en defensa de sus derechos", apostilló Ahmadineyad.

Irán esta sometido a sanciones por el Consejo de Seguridad de la ONU y también por la UE, EEUU y otros países por su programa nuclear, que algunos gobiernos, con el de Washington a la cabeza, creen que puede tener una vertiente armamentista, mientras Teherán lo niega y afirma que es exclusivamente civil y pacífico.

Las sanciones de EEUU y la UE están especialmente dirigidas a paralizar los sectores petrolero y financiero de Irán, que promueve una política económica de autarquía para tratar de superar la situación.