El gobierno colombiano intentaba el domingo detener un paro de caficultores previsto para el lunes y cuyos organizadores esperaban convocar unos 4.000 miembros del sector que demandan, entre otros aspectos, aumentar el precio interno del grano y disminuir el costo de los insumos.

Al Ministerio de Agricultura, en cabeza del veterano Juan Camilo Restrepo, arribaron después del mediodía algunos líderes cafeteros para exponer y buscar la conciliación de un pliego de peticiones, entre las que se incluye la prolongación de los plazos para cancelar créditos bancarios adquiridos por los agricultores.

Minutos antes el ministerio publicó en su página de internet un comunicado en el cual tildaban al paro de "injusto, inconveniente e innecesario" e instaban a sus organizadores a desistir de éste.

En la misma línea se pronunció la víspera el presidente Juan Manuel Santos, quien recordó que en lo que va de su gobierno le ha entregado al sector casi cinco billones de pesos (unos 2.500 millones de dólares) entre transferencias no reembolsables y créditos subsidiados.

Emilio Martínez, líder cafetero que encabezará el paro en la ciudad de Ibagué, a unos 130 kilómetros al oeste de Bogotá, puso en tela de juicio las declaraciones del primer mandatario.

Los caficultores "no entendemos en qué se refleja ese dinero del que habla el presidente. En nuestro beneficio al menos no", dijo Martínez en diálogo telefónico con The Associated Press.

El líder sectorial aseguró que "están quebrados" entre otras razones porque el precio interno del café alcanza 504.000 pesos (unos 252 dólares) por carga de 125 kilos, 150.000 pesos (75 dólares) menos del costo real que tiene recolectar y secar esta cantidad de grano.

Al precio fijado por carga, se adicionan 60.000 pesos (30 dólares) por concepto del Apoyo al Ingreso del Caficultor (AIC), un tributo que según denunció Martínez no les es cancelado a todas las familias que dependen de ese negocio.

El presidente Santos ha dicho que el paro está contaminado de "ingredientes políticos", lo que fue desmentido por Martínez.

"Es mentira que hayan intereses políticos", dijo. "No tenemos esas intenciones y tampoco nos dejamos manipular por terceras personas", agregó.

El señalamiento de Santos fue respaldado el domingo por Luis Genaro Muñoz, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros que representa a medio millón de familias que dependen del grano.

En Colombia, de 114 millones de hectáreas de tierra, unas 900.000 están sembradas de café, exportado hacia Estados Unidos, primordialmente, pero también a Japón, Bélgica y Canadá, según datos de la Federación en su página de internet.