Al menos un civil murió hoy y siete resultaron heridos en un ataque suicida que tenía como blanco al gobernador de la provincia de Diyala, Omar al Hamiri, quien salió ileso del atentado, informó a Efe una fuente de la policía iraquí.

El suicida hizo estallar el coche bomba que conducía junto a la vivienda de Al Hamiri, situada en el centro de Baquba, capital de Diyala, al noroeste de Bagdad.

El responsable iraquí no sufrió ningún daño pero entre los heridos figuran tres de sus guardaespaldas, según la fuente, que señaló que se habían producido importantes destrozos en la casa del gobernador y varias aledañas.

En otro incidente, ocurrido a última hora de ayer, hombres armados asesinaron a tiros con armas con silenciador a un juez de la ciudad de Al Tarmiya, a unos 30 kilómetros al norte de Bagdad.

Esas acciones de violencia se producen después de que ayer siete miembros de la milicia suní progubernamental Consejos de Salvación murieran en un ataque perpetrado por hombres armados al este de la ciudad de Tikrit, al norte de la capital iraquí.

La violencia ha aumentado en Irak en el último año tras la retirada de las tropas estadounidenses en diciembre de 2011, con numerosos atentados, muchos de ellos contra las fuerzas de seguridad y los chiíes.

En la actualidad, el país vive una crisis política originada por las protestas en las provincias de mayoría suní, donde los manifestantes se quejan de la marginación, que dicen que sufren por parte del Gobierno del primer ministro, el chií Nuri al Maliki.