Un importante líder de la oposición egipcia exhortó el sábado a boicotear las próximas elecciones parlamentarias e hizo énfasis en que no tomará parte en una "democracia falsa".

El partido islamista del presidente Mohammed Morsi, la Hermandad Musulmana, replicó que la oposición rehúye el reto y desea el poder sin elecciones.

El duelo verbal reflejó un nuevo aumento en las tensiones políticas que pudiera extenderse a protestas y huelgas más amplias antes de los comicios en cuatro etapas, los cuales deberán comenzar el 28 de abril y concluir en junio. Morsi anunció las elecciones el jueves por la noche.

"Exhorté a un boicot de los comicios parlamentarios en el 2010 para exponer una democracia falsa. Hoy repito mi llamado; no voy a formar parte de un engaño", dijo el opositor Mohammed ElBaradei, premio Nobel de la paz, en un mensaje en Twitter. El encabeza el Frente de Salvación Nacional, el principal partido opositor.

Reiteró la posición opositora de que Morsi, que fue elegido en unas elecciones libres y limpias, está actuando como el depuesto presidente autocrático Hosni Mubarak.

Casi inmediatamente después del llamado de ElBaradei comenzaron a aparecer fisuras en la oposición, que ha pasado apuros para unirse desde que hace dos años encabezó una sublevación exitosa para derrocar a Mubarak.

Algunos activistas criticaron la exhortación al boicot por considerar que enajenaría a las masas y permitiría a los islamistas mantener su dominio del Parlamento.

La Hermandad ha emergido de la sublevación como el grupo político más poderoso en Egipto luego de que ganó los comicios presidenciales y parlamentarios.

Essam el-Erian, segundo al mando en el Partido Libertad y Justicia, de la Hermandad, respondió al llamado de ElBaradei en Facebook con el argumento de que "rehuir una prueba popular solamente significa que algunos quieren asumir autoridad ejecutiva sin un mandato democrático".

"Nunca les hemos visto enfrentar una elección u otra prueba seria", dijo el-Erian de los líderes opositores.

En las primeras elecciones democráticas en Egipto en el 2011, la Hermandad ganó casi la mitad de los escaños en el Parlamento, mientras que los salafis, más conservadores, obtuvieron una cuarta parte. Con ello ambos grupos islámicos conjuntaron el control legislativo.

Los partidos liberales y seculares han marchado a la zaga en todos los comicios desde la caída de Mubarak. Su alcance en Egipto, aunque creciente, sigue siendo pequeño en comparación con la bien organizada red de programas y organizaciones caritativas de los islamistas para asistir a los pobres.

Casi la mitad de los 85 millones de habitantes de Egipto viven por debajo del nivel de pobreza y subsisten con menos de dos dólares al día.

El bloguero y comentarista Mahmud Salem, un veterano activista que protestó contra Mubarak y ahora se opone a Morsi, dijo que está en desacuerdo con el llamado a un boicot porque no ofrece una alternativa real a la situación actual.

"¿Dónde está el partido de ElBaradei, su plan, su visión económica? Supongamos que el boicot es lo apropiado. ¿Qué van a hacer ellos para poder ser competitivos en las próximas elecciones?", preguntó Salem.

___

Amir Makar en El Cairo y Mosaad el-Gohary en Port Said contribuyeron con este despacho.