El candidato a la presidencia de Kenia Uhuru Kenyatta, imputado por la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes contra la humanidad, encabeza la carrera electoral, según un sondeo publicado hoy a poco más de una semana de los comicios del próximo 4 de marzo.

Kenyatta, hijo del primer presidente de la Kenia independiente, tiene una ventaja de 0,4 puntos respecto a su principal rival, el actual primer ministro, Raila Odinga, a pesar de estar acusado de ser uno de los culpables de la violencia postelectoral que causó 1.300 muertos en 2008.

Esta es la primera vez que un sondeo atribuye a Kenyatta, líder de la alianza política Jubilee, mas votos que a Odinga, de la Coalición para la Reforma y la Democracia (Cord).

Según esta encuesta, elaborada por Ipsos Synovate, Kenyatta obtendría un 44,8 por ciento de los votos, mientras Odinga se haría con un 44,4 por ciento.

De cumplirse este pronóstico, ninguno de los dos candidatos presidenciales se haría con la victoria en una primera ronda, puesto que para ello las normas electorales exigen más del 50 por ciento de los votos.

Por eso, se tendría que celebrar una segunda vuelta, fijada para el próximo 11 de abril, en la que competirían los dos candidatos más votados en la primera.

El resto de los seis candidatos se encuentran, según el sondeo, a gran distancia de Kenyatta y Odinga. En tercer lugar figura Musalia Mudavadi, de la Coalición Amani, con un 5,2 por ciento de los sufragios, y en cuarto, Peter Kenneth, de la Coalición del Águila, con el 1,6 por ciento.

El sondeo, basado en entrevistas a pie de calle a cerca de 6.000 electores entre el 15 y el 19 de febrero, es el último que publicará Ipsos Synovate, puesto que la Ley de Encuestas Electorales de Kenia impide su publicación a menos de cinco días de los comicios.

Tanto Kenyatta como su compañero de candidatura y aspirante a vicepresidente, el diputado y exministro de Educación William Ruto, están imputados por la CPI por cargos que incluyen crímenes contra la humanidad durante la violencia postelectoral de finales de 2007 y principios de 2008.

En Kenia, existe un amplio debate sobre si Kenyatta y Ruto deberían concurrir a los comicios, ya que el capítulo 6 -"Liderazgo e Integridad"- de la Constitución (2010), demanda a los candidatos "responsabilidad pública por las decisiones y acciones (efectuadas)".

No obstante, Kenyatta -de la tibu mayoritaria, kikuyu, a la que pertenecen alrededor del 20 % de la población- cuenta con gran respaldo entre el electorado, como ha confirmado la encuesta de Ipsos Synovate.

Tras las elecciones de diciembre de 2007, Kenia asistió a una oleada de violencia postelectoral que se extendió durante los dos primeros meses de 2008, y dejó unos 1.300 muertos y al menos 300.000 desplazados.

Estos sucesos se produjeron principalmente entre los partidarios del presidente, Mwai Kibaki -kikuyu-, y que se proclamó vencedor de los comicios, y el actual primer ministro Odinga, que reclamó la victoria.

La violencia postelectoral, con tintes tribalistas, se frenó con la firma de un acuerdo el 28 de febrero de 2008 que daría lugar a la creación, en abril de ese año, de un Gobierno de unidad nacional en el que Odinga -de la tribu lúo- ocupó el cargo de primer ministro, mientras que Kibaki mantuvo la Presidencia.

Está previsto que el próximo 4 de marzo Kenia celebre elecciones presidenciales, parlamentarias, de gobernador regional y representantes locales.