Familiares y allegados de las 51 personas que murieron hace hoy un año en un accidente ferroviario en Buenos Aires, recordaron a las víctimas en un acto en el que se pidió justicia y no faltaron abucheos y críticas al Gobierno.

La estación de Once, una de las más transitadas de Buenos Aires, quedó en silencio a las 8.32 (11.32 GMT), la hora exacta en la que hace un año un tren procedente de la localidad bonaerense de Moreno se estrelló contra el andén.

Tras el minuto de silencio, sonó una sirena y los familiares de las víctimas, visiblemente emocionados, llenaron de velas el andén 2 y arrojaron flores a las vías en medio de un fuerte aplauso de decenas de viajeros que se acercaron para mostrarles su apoyo.

El actor Manuel Callau leyó un mensaje en el que subrayó la "ineludible responsabilidad del Estado" en el accidente y la necesidad de que "se haga justicia".

"Ese miércoles, en un tren de Buenos Aires, la mentira estalló. Los muertos y heridos se hacen presentes sobre aquellos que no podrán borrar de sus mentes las imágenes, sonidos y olores del horror", dijo Callau.

Los asistentes abuchearon a miembros del Gobierno y a los exsecretarios argentinos de Transporte Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime, que están imputados por descarrilamiento culposo agravado por resultar personas fallecidas y lesionadas y defraudación contra la administración pública.

Después de Callau tomaron la palabra otros oradores, vestidos con camisetas que tenían estampada la palabra "justicia", que convocaron a la sociedad civil a acompañarles "sin banderas políticas ni sindicales" hoy a la Plaza de Mayo, donde se celebrará otro homenaje y un festival de música en memoria de los 51 fallecidos y de los más de 700 heridos en la tragedia ferroviaria.

El acto fue cerrado por la presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Cortiñas, quien aseguró que compartía el dolor de los presentes y reiteró el pedido de justicia.

El pasado martes, el juez Claudio Bonadió elevó a juicio oral y público la investigación sobre el accidente, que tiene como principales imputados a Schiavi y Jaime.

Entre los 28 imputados están también el conductor del tren siniestrado, Marcos Antonio Córdoba, y los hermanos Mario y Claudio Sergio Cirigliano, dueños de la empresa concesionaria de la línea Sarmiento en el momento del accidente, Trenes de Buenos Aires (TBA).

Además de la causa por el accidente, otro juez, Sebastián Ramos, abrió en diciembre pasado otra investigación sobre el destino de los millonarios subsidios que el Estado pagaba a TBA.