El subsecretario general de la ONU, Jan Eliasson, aseguró hoy en Pekín que el organismo supranacional "no tiene confirmación" de que Corea del Norte planee acometer otro ensayo nuclear, después de que Pyongyang amenazara con llevar a cabo un test de mayor intensidad si EEUU mantiene las "hostilidades".

Eliasson hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa a su paso por la capital china como parte de una gira que también le llevará en los próximos días Tokio y Seúl.

En Pekín, Eliasson tuvo reuniones con miembros del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, entre ellas con el viceministro Zhang Zhijun, que calificó de "muy satisfactorias" y en las que el asunto nuclear norcoreano acaparó el protagonismo.

Corea del Norte llevó a cabo el pasado día 12 desde la base de Punggye-ri, al noreste del país, su tercera prueba nuclear, un ensayo que alcanzó entre 6 y 7 kilotones según el Ministerio de Defensa de Corea del Sur, lo que supone más de un tercio de la magnitud de la bomba atómica de Hiroshima.

Tras el test, el régimen de Kim Jong-un advirtió de que se podrían ver obligados a cometer otro "de mayor intensidad", siempre que Washington continúe "complicando la situación".

Además de asegurar que no tenían confirmación de nuevas pruebas, Eliasson dijo que la ONU alberga "grandes esperanzas en que estas prácticas de peligrosas implicaciones se restrinjan pronto".

Para evitar una escalada de la gravedad de la situación y retomar el camino político en la península coreana, el alto funcionario remarcó el papel que Pekín, principal aliado de Pyongyang, juega en la desnuclearización del hermético régimen comunista.

En contraste con las críticas, tanto internas como externas, que China ha recibido por su aparente impasibilidad tras el ensayo nuclear del país vecino -que condenó "firmemente"-, Eliasson se mostró "seguro de que nuestros colegas chinos están haciendo todo lo que pueden para evitar que la situación se agrave".

En este sentido, aseveró que el Gobierno chino le ha transmitido su "interés en encontrar una solución política", pero que, al mismo tiempo, ha destacado que "no tienen posibilidades ilimitadas".

"China reclama que no tiene el tipo de influencia que algunos se piensan que posee sobre Corea del Norte", explicó el subsecretario de la ONU, que argumentó que el régimen de Kim Jong-un es "difícil de acceder y de entender".

Ante la pregunta de si el gigante asiático ha perdido influencia sobre la nación vecina, Eliasson aseguró: "no lo expresaría así, sino que es difícil alcanzar un acuerdo con Corea del Norte y comprender su proceso de toma de decisiones".

"Sabemos que China es un buen vecino", agregó.

China, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, aún no se ha pronunciado acerca de si secundará el endurecimiento de sanciones contra Corea del Norte que acordaron el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, y el presidente de EEUU, Barack Obama, tras su tercera prueba nuclear.

El gigante asiático sí apoyó las sanciones impuestas tras los ensayos de 2006 y 2009, aunque mantiene el envío de alimentos y la cooperación energética con el régimen norcoreano, de quien es el principal socio comercial.

Eliasson recordó también el papel de China en los programas humanitarios de la ONU con Corea del Norte, en concreto los del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Sin embargo, negó haber hablado con las autoridades chinas acerca de la situación de los norcoreanos que huyen a China, perseguidos porque Pekín no reconoce su estatus de refugiados.