El Gobierno portugués admitió hoy que deberá aprobar un presupuesto rectificativo que incluya nuevos ahorros para corregir el desvío del déficit público previsto para 2013, debido al empeoramiento de las proyecciones económicas.

El secretario de Estado portugués de Finanzas, Manuel Rodrigues, dijo a los periodistas que el Ejecutivo conservador discutirá con los organismos que concedieron al país el rescate financiero "posibles ahorros adicionales que tengan que conseguirse" a lo largo del ejercicio.

Las declaraciones de Rodrigues se producen después de que la Comisión Europea (CE) hiciera públicas hoy sus previsiones económicas para 2013 y 2014, en las que se estima que Portugal cerrará 2013 con un déficit público equivalente al 4,9 % de su PIB, cuatro décimas superior a la meta exigida por Bruselas.

El pronóstico pesimista se debe al empeoramiento de las proyecciones económicas, ya que la CE estima ahora para 2013 una recesión del 1,9 % -el doble que en su anterior cálculo- y una tasa de desempleo del 17,3 %, cuatro puntos superior a la actual.

Los técnicos de la CE, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, que conforman la troika, comienzan la próxima semana su visita trimestral a Portugal para analizar el grado de cumplimiento por parte de las autoridades lusas del programa de ajustes acordado a cambio de su ayuda.

Entre los asuntos a tratar, estará la adopción de medidas adicionales por valor de 800 millones de euros (en torno a un 0,5 % del PIB) para compensar el desvío en las cuentas públicas, un "plan B" que ya fue negociado entre el Gobierno y la troika en octubre pasado y que deberá ser aplicado ahora.

El Ejecutivo portugués no ha precisado de momento qué ajustes llevará a cabo para lograr este ahorro, aunque hoy el primer ministro luso, Pedro Passos Coelho, aseguró que el país "se encuentra en la dirección correcta" y, por tanto, no tienen por qué hacer falta más recortes.

"No hay que sumar más austeridad a la que ya precisábamos para controlar el déficit", explicó el dirigente conservador desde Viena, adonde viajó para reunirse hoy con el canciller austríaco, Werner Faymann.

En su opinión, "no existe necesidad de que Portugal altere su trayectoria", pese al agravamiento de las previsiones económicas.

Recordó que la revisión a la baja de estas proyecciones ha afectado al conjunto de la Unión Europea y no sólo a su país.

El Gobierno luso mostró a principios de esta semana su confianza en que la CE permita al país aplazar en un año el cumplimiento de sus objetivos de déficit, por debajo de la barrera del 3 % en 2014.

No obstante, Bruselas señaló hoy que es pronto para hablar de cambios en este sentido.

Portugal está al abrigo desde mayo de 2011 de un rescate financiero de 78.000 millones de euros hasta el primer semestre del 2014, cuando tendrá que prepararse para regresar plenamente a los mercados financieros, al dejar de recibir más fondos extraordinarios de la troika.