La mitad de los ciudadanos de Turquía respalda las conversaciones que el Gobierno ha iniciado con el encarcelado fundador de la guerrilla del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), Abdullah Öcalan, para tratar de pactar el fin de la violencia tras casi 30 años de enfrentamiento.

El sondeo, encargado por el gubernamental Partido Justicia y Desarrollo, y publicado hoy por el diario Hürriyet, revela también que cuatro de cada diez turcos respalda que estas conversaciones incluyan a los actuales mandos efectivos del PKK.

Los primeros tanteos para iniciar un proceso de paz arrancaron en enero pasado e incluyen también al Partido Paz y Democracia (BDP), la formación parlamentaria que representa los intereses de la población kurda.

Una delegación del BDP se entrevistará mañana con Öcalan en la cárcel de alta seguridad de Imrali, según confirmaron ayer las autoridades.

"Iremos porque queremos la paz y esperamos conseguirla", declaró a Efe en una conversación telefónica Sirri Süreyya Önder, miembro del BDP y uno de los tres diputados que componen la delegación.

"Uno de los obstáculos son las armas (del PKK); parece el más importante, pero no son realmente el causante de la cuestión kurda", aseguró.

Según el diputado, "lo que importa es que Turquía avance en el proceso democrático: hasta ahora, el Estado siempre ha definido el problema como únicamente de "terrorismo" y ha considerado que la solución era acabar con los "terroristas".

Önder reconoció que "todavía no hay consenso respecto a qué habrá que hacer", pero sí que "hay un consenso en cómo proceder para averiguar qué es lo que hay que hacer".

"Öcalan dio las claves de su solución a nuestra delegación anterior (en enero) y quiso ver la reacción del BDP y de las organizaciones civiles; quiso que las debatiéramos. Lo debatimos y cuando lo veamos mañana le diremos que estamos respaldando su decisión de alcanzar la paz", finalizó Önder.