Fuerzas de la Policía israelí se enfrentaron hoy en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén Este con manifestantes palestinos que protestaban por la situación de los cuatro presos palestinos bajo detención administrativa y en huelga de hambre desde hace varios meses.

El portavoz de la Policía israelí, Miki Rosenfeld, dijo a Efe que, tras los rezos musulmanes del viernes, los manifestantes palestinos tiraron piedras a los agentes que se encontraban en una de las puertas de entrada de la Explanada, en el corazón de la ciudad vieja de Jerusalén.

En una acción poco habitual, los policías accedieron al recinto que alberga la mezquita de Al Aqsa y la Cúpula de la Roca y lanzaron granadas de aturdimiento y botes de humo contra los manifestantes.

Según el portavoz policial israelí no se registraron heridos, aunque fuentes palestinas aseguraron que diez manifestantes resultaron con heridas leves.

Las protestas palestinas por la situación de los presos en huelga de hambre y los enfrentamientos con las fuerzas israelíes se extendieron también hoy a localidades de Cisjordania como Hebrón o Nabi Saleh, además de al puesto de control fronterizo de Betunia, cerca de la cárcel de Ofer.

Varias docenas de palestinos se manifestaron cerca de un asentamiento judío en Hebrón, donde se enfrentaron a las fuerzas del Ejército israelí, que emplearon material antidisturbios para disolverlos, según los medios locales.

Las protestas por la situación de los presos se sumaron en Hebrón a una manifestación que pedía la reapertura de la calle Suhada, antes una vía comercial central de la ciudad y actualmente cerrada a los habitantes palestinos y solo permitida para los colonos judíos.

Los soldados israelíes lanzaron botes de humo contra centenares de palestinos que se manifestaban cerca de la calle y pretendían realizar una sentada en la misma, con el resultado de algunos manifestantes heridos, según la agencia palestina Maan.

Tres de los presos en huelga de hambre han sido hospitalizados hoy, indicó la portavoz del servicio de prisiones israelí, Sivan Weizman.

Se trata de Ayman Sharauna, Yafar Azidine y Tareq Qadan, que fueron transferidos desde la prisión de Ramle a varios hospitales israelíes para pruebas médicas.

Azidine y Qadan llevan 87 días sin ingerir alimentos sólidos en protesta contra su situación de detención administrativa, un régimen por el que un preso puede permanecer durante años en prisión sin acusación formal, juicio, ni asistencia letrada.

Por su parte, Sharauna comenzó su huelga de hambre el 1 de julio de 2012 pero la interrumpió en diciembre al pensar que se habían producido novedades en su caso, tras lo que la retomó el pasado enero.

El preso palestino que lleva más tiempo en huelga es Samer Isaui, que acumula 205 días sin ingerir alimentos sólidos, y se encuentra en la clínica de la prisión de Ramle.

Tanto Isaui como Sharauna fueron detenidos después de haber sido puestos en libertad durante el canje de más de un millar de presos palestinos por el soldado israelí Guilad Shalit, en manos de las milicias islamistas de Gaza.

Israel les acusa de haber violado los términos de su liberación y haber regresado a la "actividad terrorista".