La jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, condenó hoy que las autoridades de Chad no hayan detenido en una visita al país al presidente sudanés, Omar Al-Bashir, sobre el que pesa una orden de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes en la región de Darfur.

"La alta representante está preocupada por la visita del presidente sudanés a Chad el 16 de febrero" en el contexto de una cumbre de la Comunidad de los Estados del Sahel y el Sáhara (CEN-SAD), indicó el portavoz de Ashton, Michael Mann, en un comunicado.

Ashton destacó que ésta es la tercera vez que el Gobierno de Chad no implementa la orden emitida por la CPI de arrestar a Al-Bashir por su supuesta implicación en crímenes de guerra, contra la humanidad y genocidio, "como está obligado por la ley".

La política británica celebró la normalización de las relaciones entre Chad y Sudán, pero lamentó que Chad "no haya cumplido sus obligaciones como parte del Estatuto de Roma", que estableció la CPI.

Recordó que la UE concede un "apoyo acérrimo" a la CPI, como "valioso instrumento para combatir la impunidad de los crímenes más graves que afectan a la comunidad internacional".

En marzo de 2005, el Consejo de Seguridad de la ONU refirió a la CPI la situación en Darfur para que la fiscalía investigase presuntos crímenes de guerra cometidos en esa región del oeste de Sudán.

El conflicto en Darfur se desató cuando grupos insurgentes se levantaron en armas en febrero de 2003 contra el régimen de Jartum en protesta por la pobreza y la marginación que sufre la región.

Desde entonces, la guerra civil ha causado 300.000 muertos, según datos de la ONU, y 2,7 millones de desplazados.